Élida Ituarte estaba en su dormitorio sobre las 23.30 del domingo, y cuando llegó al pasillo de su casa se encontró con tres hombres. Uno de ellos era Rocco Morabito, el exlíder de la mafia calabresa que estaba preso en Cárcel Central y que se fugó junto con tres internos.
Más temprano, la policía había informado que el escape se había concretado sobre la madrugada de este lunes.
La mujer contó a El Observador que Morabito fue quien le pidió la llave de la casa, pero ella no se la dio. Estaba nerviosa y lo único que le salía preguntar era por dónde habían entrado. Entonces, Morabito le respondió que tenía que irse porque su hija estaba enferma. “Somos del consorcio, venimos a arreglar un caño”, fue otra de las respuestas que recibió.
Los hombres le robaron unos $ 3.000 que tenía en la billetera.
Cuando finalmente se fueron, la mujer bajó el ascensor y le contó a la persona que estaba en la garita de seguridad lo que había pasado.
Después llegó la policía. “Usted, cuando esté solita, mire siempre adentro de los roperos”, fue uno de los consejos que le dio uno de los funcionarios policiales, según contó la mujer.