Japón, segunda economía mundial, se convirtió este lunes en el último gran país desarrollado en entrar oficialmente en recesión, mientras las bolsas reaccionaban con escepticismo a la cumbre del G20 en Washington para hacer frente a la crisis económica mundial.
La Casa Blanca anunció que la industria automovilística nacional, en graves dificultades debido a la crisis, deberá arreglarse con los fondos ya disponibles y no recibirá apoyo adicional del gobierno.
"Pensamos que esa ayuda debe provenir del programa creado por el Congreso que estaba específicamente destinado para ayudar a los constructores automotrices, el programa de US$ 25.000 millones de préstamo del Departamento de Energía", explicó, rechazando así un nuevo paquete de ayuda para el sector por otros 25.000 millones más.
Pero el ministro de Finanzas alemán, Peer Steinbruck, descartó un paquete de rescate financiero para el sector automovilístico. "El Estado no puede reemplazar el poder de compra privado y tampoco es responsable de los errores cometidos por los industriales", dijo Steinbruck al diario Bild.
El G20, que une a países industrializados y emergentes, no anunció medidas específicas, como paquetes de estímulo coordinados. Sus discusiones no aportaron por tanto sólidas esperanzas de acciones a corto plazo para minimizar los daños, según analistas.
"La confianza del mercado ha caído y todos los ojos vuelven a centrarse en el tema de la recesión mundial", indicó. Las principales bolsas europeas caían a mediodía tras un desempeño mixto en Asia.
La Bolsa de Fráncfort bajaba un 2,10%, la de Londres un 1,75% y París un 1,92%. La Bolsa de Madrid retrocedía un 3,55%. La Bolsa de Tokio cerró en alza de 0,71%, pese a cifras que muestran que Japón entró en recesión por primera vez en siete años.
Pero Hong Kong, que también cayó en recesión, perdió un 0,1%. La Bolsa Sídney cayó un 2,5%, Seúl un 0,9%, Taipei un 0,29% y Singapur un 0,53%.
El Banco de Francia predijo que la economía francesa se contraería un 0,5% en el último trimestre del año, con lo cual el crecimiento anual quedaría en apenas 0,9%.
La Confederación de la Industria Británica (CBI), una organización patronal, alertó que una recesión en Gran Bretaña sería más larga y profunda de lo previsto hace tan sólo dos meses.
En sus perspectivas de noviembre, la CBI indicó que Gran Bretaña estará en recesión durante la mayor parte de 2009 antes de comenzar una "lenta recuperación" en 2010.
En 2009, según la CBI, la economía británica se contraería un 1,7%, contra un crecimiento anual de 0,3% pronosticado en septiembre pasado.
"Necesitamos un plan de reactivación presupuestaria para Europa pero no puede ser un plan único para todos", indicó Durao Barroso tras reunirse con el primer ministro británico, Gordon Brown.
(AFP)