En el fútbol boliviano ocurrió un hecho insólito. Independiente Petrolero se coronó campeón en la última fecha sin haber sido puntero en todo el año.
Ganó 3-2 en la última fecha y con el tercer gol, que lo marcó en el minuto 96 por intermedio del paraguayo Shaquiri Godoy, fue campeón.
Pero además, fue tan inesperado el resultado que tuvo el campeonato, que no había autoridades de la Federación boliviana para entregar las medallas al ganador y lo tuvo que hacer el chofer de la Federación, Ruben Suárez.
Al chofer lo acompañaron en el estrado un ejecutivo de la empresa telefónica que patrocina el campeonato y el veedor del encuentro.
Independiente de la ciudad de Sucre, que ascendió este año, llegó a la última fecha ocupando el segundo lugar detrás de The Strongest, el gran favorito para llevarse el trofeo. Sin embargo, perdió ante Santa Cruz por 1-0 y con su victoria frente a Guabirá, Independiente se coronó campeón.
Si Independiente empataba ese último partido, el campeón era Always Ready, que terminó un punto abajo. Impactante el final.