El secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, se pronunció este domingo sobre las repercusiones que generó en el Frente Amplio y en la oposición su propuesta de que ahorristas pequeños y medianos inviertan en proyectos de las empresas públicas para generar un retorno, como alternativa viable a los modelos fraudulentos de Conexión Ganadera y República Ganadera.
“Los neoliberales parece que me están abrazando, me están invitando. Bueno, en ese club nunca voy a estar. No lo estuve antes, no lo voy a estar ahora”, afirmó en una transmisión en directo por YouTube, un formato que prometió tener más “sistemáticamente” de ahora en adelante.
“El inmovilismo no nos puede frenar. Defender las empresas públicas como motores del desarrollo y que esos motores no se apaguen no puede significarnos tampoco desde la izquierda –sino pecaríamos por ser conservadores– dejarlas tal cual están. Al contrario, esa no ha sido la historia”, sostuvo el jerarca del MPP.
Sánchez reconoció que con esta iniciativa surja “un temor natural que tiene que ver con nuestra historia, porque aquí hubo gente que intentó enajenar el patrimonio público”. “El los 90’ la ola neoliberal en América Latina recomendaba que el Estado era un estorbo y que por tanto había que deshacerse del patrimonio público y ofrecérselo a los privados para que hicieran lo que quisieran”, cuestionó.
“He escuchado a varios actores de la oposición decir: estamos de acuerdo con la propuesta del Pacha porque por fin vamos a privatizar las empresas públicas. Lo que estamos proponiendo nosotros no es lo que algunos ansían, que es vender las empresas públicas”, apuntó. El jerarca defendió que “sí podemos estar de acuerdo en cómo construimos instrumentos para canalizar ahorro público para que las empresas públicas inviertan más y mejor”.
“Algunos que temen que esto podría ser un proceso de enajenación de empresas públicas, lo que está claro es que nuestros entes públicos no tienen acciones. Por tanto, no hay acciones para vender. Lo que quisieron hacer en los 90’ fue otra cosa: tomar esos entes, ofrecérselos a los privados y venderlos. Y por eso te pagan algo. Pero eso es pan para hoy y hambre para mañana”.
Sánchez expuso que el camino consiste en las empresas subsidiarias de los entes públicos que están en el derecho privado pero que son propiedades estatales y señaló que deberán apostar a “recursos novedosos” tales como obligaciones negociables, fideicomisos o compromisos financieros y destacó la experiencia del proyecto Valentines de UTE.
El jerarca también declaró que en Uruguay “plata hay”, entre unos US$ 46 mil millones depositados en el sistema bancario uruguayo y unos US$ 85 mil millones depositados en el exterior por residentes uruguayos.