Mundo > Elecciones en Brasil

Bolsonaro se recupera del ataque y carga contra el PT de Lula

Con intención de voto del 26 %, el candidato de ultraderecha lidera los sondeos de cara a octubre

Tiempo de lectura: -'

16 de septiembre de 2018 a las 20:23

El ultraderechista Jair Bolsonaro, candidato a la presidencia de Brasil, afirmó el domingo, desde el hospital en el que se recupera de una cuchillada, que si el Partido de los Trabajadores (PT) vuelve al poder el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, preso por corrupción, será indultado y nombrado ministro.


En una transmisión en vivo por las redes sociales, la primera de ese tipo desde que fue hospitalizado hace diez días, Bolsonaro se dirigió al electorado y abundó en críticas tanto al PT como al nuevo abanderado de ese partido, Fernando Haddad, sustituto de Lula como candidato una vez que éste fue vetado por su situación jurídica.


“Si Haddad es elegido presidente firma en el mismo momento de la investidura el indulto de Lula y lo nombra ministro”, aseguró el candidato de la ultraderecha, quien lidera los sondeos para la primera vuelta del 7 de octubre con un 26 % de intención de voto.


Bolsonaro, capitán de la reserva del Ejército, también se dirigió a sus “amigos de las Fuerzas Armadas” para pedirles que piensen en “quién sería el ministro de defensa de ustedes” en caso de que el PT vuelva al poder y pidió que todos los brasileños “miren lo que está pasando” en Venezuela.


“Su pueblo (el venezolano) es víctima de un Gobierno apoyado por el PT” y “nosotros no podemos llegar al nivel que ellos llegaron”, apuntó. También aseguró que “el presidiario”, como se refiere a Lula, “con toda su popularidad, con toda su posible riqueza, con todo su tránsito en dictaduras del mundo entero, como la de Cuba”, no habría “aceptado ir pacíficamente a la cárcel” y podría haber intentado “una fuga”.


Sostuvo entonces que “si no intentó huir es porque tiene un Plan B”, que pasaría por un posible fraude electoral en beneficio de Haddad y el posterior indulto que firmaría el candidato del PT.
Bolsonaro fue apuñalado el 6 de septiembre en un acto de campaña en Juiz de Fora, en la localidad de Minas Gerais (sudeste), por un hombre que dijo haberse sentido “amenazado” por algunas de sus promesas electorales, que incluyen entre otras cosas la liberación del comercio de armas. La herida le provocó una pérdida de más de dos litros de sangre.


Los médicos informaron el domingo que ha abandonado la unidad de terapia intensiva y presenta una “buena evolución clínica”, pero no han dado ninguna pista sobre la posible fecha de su alta o sobre las restricciones que tendrá una vez que deje el hospital.  Una foto publicada en su cuenta de Twitter mostró el sábado al candidato sentado en su cama de hospital, con los ojos cerrados, en la oscuridad, con el mensaje “Dios tiene el control”.


Famoso por su discurso racista y homofóbico, Jair Bolsonaro, un excapitán del ejército que aún defiende la dictadura militar (1964-1985), cuenta con el 26% de las intenciones de voto, según una encuesta publicada el último viernes por la consultora Datafolha.


Aún después del atentado, el candidato se ha consolidado como gran favorito para estar en la segunda vuelta, mientras que otros cuatro políticos disputan la plaza restante. Los últimos sondeos han detectado una fuerte disputa de votos en el campo progresista entre el laborista Ciro Gomes y el socialista Haddad. Lula, quien tenía las simpatías del 40 % del electorado, fue inhabilitado por la Justicia por su condición de preso y condenado a 12 años por corrupción en segunda instancia, lo cual impide su postulación, de acuerdo a las normas electorales del país. En las encuestas, Gomes y Haddad aparecen empatados con un 13 % de la intención de voto, seguidos de cerca por el socialdemócrata Geraldo Alckmin (9 %) y la ecologista Marina Silva (8 %), que en las próximas semanas aún pudieran remontar la cuesta.


A pesar del claro favoritismo de Bolsonaro, el futuro parece serle adverso al candidato de la ultraderecha, quien de acuerdo a todos los sondeos sería derrotado en la segunda vuelta por Gomes, Alckmin y Silva, y estaría en una situación de empate técnico en caso de que su adversario fuera Haddad.


Con ese escenario, una de las grandes dudas de los analistas es el impacto que pueda tener la previsible ausencia de Bolsonaro en los cuatro debates previstos para las próximas tres semanas en la televisión, que en Brasil aún es el principal medio de comunicación para la propaganda política.


La campaña del candidato ultraderechista, desde el atentado, ha sido asumida por su compañero de fórmula, Hamilton Mourao, un general de la reserva de línea dura y, que como Bolsonaro, es un nostálgico de la última dictadura (1964-1985), pero carece de la proyección y el arrastre que ha mostrado el capitán entre el electorado.

(AFP y EFE)

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...