La primera piedra de granizo que pegó en el techo lo despertó. Luego siguieron otras y, al golpe continuo de la lluvia, se le sumó el silbido de las ráfagas de viento.
Breves historias detrás de los temporales
Además de los destrozos de cosechas e infraestructura, está la angustia de los productores afectados por el mal tiempo