Los atletas uruguayos se van adaptando a la Villa Olímpica de Río de Janeiro pero siempre puede surgir alguna situación nueva o inesperada en el predio donde hay miles de deportistas de los distintos países.
Buscando al entrenador en la plaza de comidas de la Villa
El comedor es tan grande y concurrido que Nicolás Cuestas perdió a su entrenador en dos ocasiones