Valeria Rodríguez Pardal venía trabajando con Uruguay en su rol de directora del negocio del café en Argentina y, desde el otro lado del charco, fue testigo de la inauguración de la planta en el Parque Industrial Zona Este de la ruta 101, “la que hoy nos convierte en un hub cafetero”, reconoce y describe con orgullo la transformación del modelo de negocio en el país, tradicionalmente basado en la producción de El Chaná y Águila para el mercado interno.
Ahora, partiendo de la base de su compromiso con la sostenibilidad, la empresa aprovecha la normativa uruguaya para hacer valer el diferencial de reexportar café de origen colombiano o brasileño en blends prémium elaborados a nivel local y colocarlos en nuevos mercados.
Sobre las credenciales de Uruguay como exportador, el impacto de los acuerdos internacionales y el precio de café, entre otros temas, conversó la CEO de Nestlé en Uruguay, Valeria Rodríguez Pardal, con Café & Negocios.
Desde 2021, Nestlé Uruguay apuesta a la exportación de café prémium, ¿cuál es la estrategia para ser elegidos y cuáles son sus principales competidores?
La operación de Nestlé en Uruguay siempre estuvo 100% concentrada en el mercado local. A partir del año pasado hicimos una transformación del modelo de negocio donde el foco no está solamente en el mercado local, —en el que seguimos trabajando porque está lleno de oportunidades— sino también en cómo llevamos todo el expertise del equipo de Uruguay en café tostado y molido, y la trayectoria en marcas como El Chaná y Águila al mundo. Eso es lo que estamos haciendo con nuestra plataforma de coffee for export. De hecho, en Uruguay tenemos la primera y única línea para fabricar Starbucks y exportar. Dijimos, ¿cómo llevamos todo esto también a posicionarnos como marca país? La primera ventaja competitiva que ofrece Uruguay es que al no ser un país productor de café tiene la posibilidad de importar grano verde, que es el insumo con el que se preparan los blends (mezclas) de distintas partes del mundo, generar blends y reexportarlos manteniendo el certificado de origen. Es decir, yo puedo exportar un grano de café de Colombia, un grano de café de Sumatra, generar un blend y reexportarlo como grano colombiano y grano de Sumatra.
Esto es algo único, porque los mercados que sí producen café tienen medidas proteccionistas y de barrera al ingreso de otros cafés, lo que no permite que este tipo de posibilidades subsistan; hay que trabajar exclusivamente con el grano que se produce en ese país. Esto es algo que a Uruguay le ha abierto las puertas para desarrollar blends originales, con cafés de distintas partes del mundo, producidos y exportados desde Uruguay, pero manteniendo la certificación de origen. Y la competencia es superamplia, cualquier mercado productor de café es competencia; por eso tenemos que poner sobre la mesa esta ventaja competitiva que es la posibilidad de desarrollar blends únicos y, a la vez, exportarlos.
En ese posicionamiento que buscan como exportadores, ¿esperan que el país realice mayores acuerdos bilaterales y multinacionales para optimizar la inserción de sus productos?
Quiero destacar que con la oficina de promoción de la industria local en el exterior, Uruguay XXI, estamos trabajando de manera muy estrecha en dos ejes. El primero es contar cómo la inversión del grupo Nestlé en Uruguay ha sido un éxito y mostrar cómo Uruguay puede ser terreno fértil para atraer inversiones que, en definitiva, generan empleo y trabajo calificado y activan un círculo virtuoso. El otro eje es el de posicionar a Uruguay como productor y exportador de café prémium. Uruguay es conocido por el vino, por el aceite de oliva, por los lácteos, y ahora a esos productos se les suma el café prémium. Agregamos valor en Uruguay, importamos un commodity, lo transformamos y exportamos un producto prémium. Por supuesto, cualquier apertura que realice el gobierno es favorable, cualquier posibilidad de expansión es favorable.
Se habla del camino que recorre Uruguay para un tratado de libre comercio con China y del pedido de ingreso de Uruguay al Acuerdo Transpacífico que el presidente anunció para antes de fin de año, ¿ estos hitos pueden ser puntos de quiebre para un crecimiento de exportaciones de Nestlé?
Cualquier esfuerzo que haga el gobierno por dar a conocer todo lo que Uruguay tiene para ofrecer es favorable para nosotros. Contamos con una fábrica y una línea que tiene una capacidad máxima de 5.000 toneladas, comenzamos a exportar hace menos de 18 meses, entonces cualquier apertura a otros mercados representa una oportunidad de activar ese círculo virtuoso de producción y de empleo que es muy favorable para Nestlé, pero también para Uruguay.
En lo que tiene que ver con esta planta, ¿cuál es la expectativa de crecimiento de la marca a través de la exportación para los próximos años?
Ojalá podamos llenarla pronto. En nuestro primer año exportamos más de 600 toneladas a más de 15 mercados en los 5 continentes, todos con normas regulatorias diferentes, en medio de una pandemia y con restricciones logísticas. Si bien Nestlé tiene experiencia en exportación, Uruguay recién empezaba a recorrer el camino con su equipo local. Para un mercado que comienza a construir credenciales como productor y exportador de café lo primero es ser confiable y creíble; nos jugábamos nuestra reputación y lo hicimos muy bien. La expectativa es poder duplicar, triplicar, e ir creciendo sobre la base que logramos en el año 2021.
¿Qué mercados tienen en la mira para los próximos años?
Hoy estamos apuntando a desarrollar mercados potenciales en Estados Unidos y Emiratos Árabes. Dubái es muy interesante y el gobierno tiene una alianza desarrollada con los Emiratos que es una carta de presentación, pero el resto del trabajo tenemos que hacerlo nosotros buscando clientes y contando de qué se trata todo lo que podemos hacer desde Uruguay, que es mucho.
¿Cuántas personas trabajan en Nestlé Uruguay? ¿Está en los planes aumentar la plantilla?
Hoy somos 180 personas, y más de 300 trabajando en forma indirecta. Siempre que llegan proyectos nuevos, y si el volumen escala y va a las 5.000 toneladas que tenemos de capacidad, definitivamente necesitamos contar con más gente, capacitarla y activar esa cadena de valor que también impacta en la persona que está en el puerto u ocupándose del comercio exterior.
En los últimos años ha habido un aumento del precio del café, ¿a qué responde esa suba y de cuánto ha sido en el último año?
El café es un commodity que cotiza en bolsa y es el segundo después del petróleo. Tuvo un aumento importante a nivel global en los últimos dos años. Esto a veces sucede cuando los mercados grandes, como Brasil, enfrentan una sequía y la cosecha no es la esperada, hay escasez y ese producto pasa a valer mucho más. Fue parte de lo que sucedió a finales de 2020 y 2021 y también en 2022. El café como commodity aumentó en algunos casos el doble, 100%; en otros casos, dependiendo del grano, 50%. A eso le suma un factor adicional que tiene que ver con la pandemia, con el tema logístico, la famosa crisis de los contenedores, que hizo que aumentara una importación a raíz de la escasez de contenedores.
¿Cuáles son las proyecciones de la evolución del precio de cara al 2023?
Observamos que la proyección todavía está en una base alta, pero dejó de subir. Eso es bueno porque quiere decir que está tendiendo a estabilizarse. Dentro de todo es una buena noticia, pero hay que seguirlo de cerca.
¿Los uruguayos pueden consumir más café del que consumen? ¿Hay espacio de crecimiento a nivel local?
El uruguayo, como el consumidor argentino y el paraguayo, toma mate, lo que lleva a preguntarse qué espacio hay para el café. Si vemos la evolución de las tazas per cápita del uruguayo en los últimos 10 años, el café es una de las categorías que más crece. Hoy el uruguayo está tomando en un entorno de 152 tazas per cápita al año. Quiere decir que la categoría está creciendo de la mano de la innovación y de la llegada de cafeterías. También se ve la tendencia a prestar atención al carácter artesanal del café, de los baristas, todo este mundo hace que haya interés, sobre todo de los jóvenes, por salir de la tradicional taza de café con leche y experimentar, por ejemplo, con chocolate y vainilla.
Esa tendencia se afianza con Dolce Gusto en las casas y también está creciendo el segmento de tostado y molido prémium, como Nescafé Gold y la línea de Starbucks. De hecho, la combinación de ambos convirtió a Nestlé en el número uno dentro del segmento tostado y molido prémium. Sin dudas, hay avidez del consumidor uruguayo de probar nuevas cosas y aprender. Siempre hago la analogía entre el café y el vino, con el vino nos fuimos sofisticando y lo mismo sucede hoy con el mundo del café.