17 de mayo 2013 - 21:53hs

La forma de pago de la compraventa del campo El Entrevero en José Ignacio aumenta las sospechas sobre lavado de dinero. El negocio de US$ 14 millones no fue denunciado ante el Banco Central, pero hoy, la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) está investigando la transacción y las cuentas bancarias de las personas que participaron del negocio.

De acuerdo a la escritura de compraventa a la que accedió El Observador, la forma de pago no quedó establecida, lo que, según fuentes notariales consultadas, es poco habitual.

El Observador informó el jueves que el dueño del campo es Jumey, una sociedad anónima presidida por Daniel Pérez Gadín, contador de Lázaro Báez, a quien la Justicia investiga como el presunto líder de la red de lavado asociada al expresidente Néstor Kirchner. Pérez Gadín también es indagado por la Justicia argentina.

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La operación de Báez no fue sencilla. Del negocio participaron varios testaferros del empresario:(Maximiliano Acosta y Oscar Guthux, presidentes de Traline, una de las dos sociedades anónimas que intervinieron en la compra. La otra es Jumey, presidida por Pérez Gadín.

La falta de transparencia en la forma de pago, sumada a la participación de testaferros y sociedades anónimas vinculados a Lázaro Báez, son indicios de que se trató de un negocio que debió generar sospechas de lavado y ser denunciado ante el Banco Central por los profesionales que intervinieron en la transacción, como lo exige la ley antilavado (18.494).

El 4 de marzo de 2011, Walter Kobylanski y Traline S.A. firmaron el compromiso de compraventa del campo por US$ 14 millones.

Ese día, Traline pagó a Kobylanski la primera cuota: US$ 1,4 millones. El escribano Adolfo Pittaluga Shaw aclara en el documento que Traline pagó “en este acto”, pero no especifica si lo hizo en efectivo o con letras de cambio. En referencia al saldo restante (US$ 12,6 millones), el notario expresa que “los pagos se realizarán en la cuenta que indique la parte promitente vendedora, mediante transferencia bancaria”.

Sin embargo, la forma de pago fue modificada dos veces, como establece la escritura de cesión del compromiso de compraventa a la que también accedió El Observador.

Letra del Banco Santander
Por esta segunda escritura, firmada el 1º de agosto, Traline SA cede el compromiso de compraventa a Jumey SA, empresa presidida por Daniel Pérez Gadín, contador de Báez y también indagado por la Justicia argentina por presunto lavado de dinero (ver apunte).

En esta escritura de cesión, se mencionan modificaciones en la forma de pago, aunque no se especifica cuáles son esas modificaciones. “Por documento privado de fecha 15 de abril de 2011, Kobylanski y Traline modificaron el compromiso de compraventa, modificando la forma de pago y el plazo para el pago del saldo final; por documento privado de fecha 16 de junio de 2011, las partes nombradas volvieron a modificar el compromiso de compraventa, estableciendo nueva forma de pago de precio y prórroga para el pago del saldo de precio”, expresa el escribano.

Entre el 4 de marzo y el 1º de agosto, Traline pagó a Kobylanski los US$ 12,6 millones restantes, agrega el documento.

Esta segunda escritura menciona las dos modificaciones de la forma de pago, que quedaron registradas en “documentos privados”, pero no aclara cuál fue la forma elegida. Lo único que especifica es cómo se pagó la última cuota: “Por documento privado de fecha de hoy, se firmó la carta de pago total del precio pagado, pagándose el saldo de precio vigente a la fecha con una letra de cambio del Banco Santander número 019 320258 por US$ 2.876.340”.

La ley antilavado obliga a los escribanos a denunciar transacciones “sospechosas” de lavado de dinero. A su vez, los bancos deben verificar la procedencia legítima del dinero que transfieren. La operación está siendo investigada por la UIAF.

Al mismo tiempo, la segunda escritura establece que Jumey pagó a Traline US$ 14 millones correspondientes a la adquisición del compromiso de compraventa y lo hizo “antes de este acto”. Tampoco se especifica la forma de pago.

La tercera escritura a la que accedió El Observador es la compraventa del campo, también firmada el 1º de agosto. Kobylanski se lo vendió a Jumey SA.

Esta escritura alude a los dos documentos privados que modificaron la forma de pago, pero tampoco aclara cómo se abonó el importe.

En referencia a los controles antilavado, Pittaluga Shaw expresa que “se dio cumplimiento a lo dispuesto por la ley 18.494 y su decreto reglamentario con la debida diligencia”.

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