El ministro de Economía, Gabriel Oddone, afirmó en Radio Sarandí que el gobierno insistirá en promover cambios a las asignaciones sociales a través de una "ley alternativa" en caso de que la Rendición de Cuentas no llegue a los votos necesarios en la Cámara de Diputados para ser aprobada.
"Si tuviéramos votos negativos de parte del Parlamento en relación a esta unificación, al financiamiento del sistema de unificación de transferencias y al formato legal que le da esto, tendríamos que buscar otro camino, eventualmente un camino de una ley alternativa", explicó el ministro.
Oddone sostuvo que la Rendición de Cuentas es un proyecto "todavía vigente" y dijo tener "confianza" en que, en estas semanas, el gobierno pueda establecer condiciones de conversación para modificar la decisión de la Coalición Republicana de no apoyarla
El pasado jueves 9 de julio, representantes de los partidos Nacional, Colorado e Independiente anunciaron que no votará en general el proyecto de ley de Rendición de Cuentas que el gobierno de Yamandú Orsi envió al Parlamento. Según Javier García, exministro de Defensa, la actual administración "no ha sabido resolver, encarar y priorizar los principales temas que la sociedad uruguaya está reclamando con urgencia".
El ministro de Economía contó que le "sorprendió" la reacción del conjunto de legisladores dado que, días antes, había intercambiado con varios de ellos durante las comisiones para el proyecto de Ley de Competitividad y Reducción del Costo de Vida y no había oído "ninguna objeción".
"Me sorprendió que, 48 horas después, hubiera un pronunciamiento tan claro, tan contundente. Esa es una de las cosas que a mí me sorprenden: las diferencias que hay en las conversaciones mano a mano con lo que después se declara. Ahí hay un abismo", declaró Oddone.
Lo que prevé la Rendición de Cuentas
Bancada del Frente Amplio durante la votación del proyecto de Presupuesto
Dante Fernández / FocoUy
El proyecto que envío el Poder Ejecutivo al Parlamento prevé un gasto adicional de US$ 31 millones. Este monto adicional será destinado a transformar el sistema de asignaciones sociales vigente: la intención es crear una asignación única para la infancia y la adolescencia, en lugar de las cuatro transferencias que existen hoy (asignaciones contributivas, Plan de Equidad, Tarjeta Uruguay Social y Bono Crianza).
En palabras de Oddone, la Rendición presenta dos grandes innovaciones: "La primera es la unificación del sistema de transferencias para la infancia. Y un reasignación y racionalización del gasto por unos 46 millones de dólares, que surgen esencialmente de dos fuentes; una es reasignando recursos y la otra es haciendo uso de vacantes que estaban presupuestadas, pero que decidimos destinar a financiar gastos en otras áreas".
Para el ministro, esta Rendición es "temática" porque propone trabajar sobre cuatro ejes principales: seguridad, infancia, educación y población en situación de calle.
"Si bien no era lo ideal, era un momento para poder bajar gastos en otras reparticiones que no estaban destinadas a este tipo de atenciones y eso fue un trabajo que se hizo con los ministerios mano a mano", afirmó Oddone.
Este sistema nuevo de transferencias sociales tiene previsto reducir la pobreza infantil —para el final del período— en torno al 25%, aseguró el director de la OPP, Rodrigo Arim, días atrás. Estos cambios impactarán aproximadamente en 50 mil niños y comenzarán a aplicar desde el año que viene para los niños nacidos en 2025, 2026 y 2027, aunque, luego, el gobierno tiene previsto incluir a niños nacidos posteriormente.
La postura de la Coalición Republicana
En conferencia de prensa el exministro Javier García afirmó que la Rendición de Cuentas no ha sabido abordar temas claves para la sociedad uruguaya por "falta de liderazgo, por falta de rumbo y por ser un gobierno que no solo no tiene rumbo, sino que ha tenido discrepancias y debates públicos".
Por otro lado, el senador Pedro Bordaberry cuestionó algunos aspectos del sistema propuesto de unificación de asignaciones: "Antes se hacía mediante una tarjeta que solo podía utilizarse para determinados bienes, como alimentos. Ahora volverán a entregar el dinero en efectivo. Hoy, con esa tarjeta, si alguien va a un supermercado no puede comprar una botella de whisky o una botella de vino. Ahora, si le damos el dinero, puede gastarlo en cualquier cosa", afirmó.