Menos de veinticuatro horas después de haber recibido al equipo económico, senadores y diputados blancos, colorados e independientes anunciaron que no votarán la Rendición de Cuentas enviada por la administración de Yamandú Orsi.
La decisión, que venía siendo conversada desde hacía días, se tomó tras una reunión en el Parlamento en la que los legisladores discutieron acerca de cómo pararse ante el proyecto.
En este sentido, según supo El Observador por fuentes políticas, la valoración que realizaron algunos dirigentes fue que el gobierno terminará teniendo los votos para aprobar el proyecto en general a través de Cabildo Abierto, por lo que la negativa –más allá del convencimiento– no tendrá consecuencias prácticas.
En una declaración pública, los tres partidos dieron por sobreentendido este punto al afirmar que se reservan “para la discusión en particular la presentación de propuestas y modificaciones que contribuyan a mejorar la ley y lograr avances en diferentes áreas de la sociedad”.
Para poder iniciar la discusión “en particular” es necesario que el proyecto se apruebe “en general”.
La Cámara de Diputados tiene 99 legisladores, por lo que el oficialismo necesita 50 votos para aprobar un proyecto. El Frente Amplio cuenta con 48, mientras que blancos, colorados e independientes suman 47. A su vez, Cabildo Abierto e Identidad Soberana tienen 2 legisladores cada uno cuyas manos levantadas le dan a la izquierda la mayoría.
Uno de los análisis políticos realizado por la oposición fue que Gustavo y Nicole Salle no votarán la Rendición de Cuentas, mientras que Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita sí, pese a que harán pasar zozobras al oficialismo y exigirán cambios. Oficialmente Cabildo Abierto no comunicó su posición y no prevé hacerlo hasta que el proyecto salga de comisión. De todos modos, Guido Manini Ríos fue crítico con la postura de la coalición de ya anunciar una postura contraria.
"La pregunta que hay que hacerse es: ¿es mejor que siga como está el Presupuesto votado el año pasado y que no se toque nada de nada? ¿O es mejor que se hagan algunos de los cambios? Nosotros vamos a votar con seriedad, hay cosas que pueden no gustarnos de la Rendición de Cuentas, cosas que vamos a pedir que sean retiradas si pensamos en votar en general. Hay que medir si lo que está hoy es peor que lo que está o es mejor", dijo Manini en diálogo con El Observador.
La cámara tiene 45 días para tratarlo y van menos de diez.
Con esa hipótesis sobre la postura cabildante compartida, los legisladores intercambiaron acerca del tiempo en que debían anunciar su posición. Hubo posiciones divididas, ya que algunos creían que lo mejor era esperar más tiempo y que avanzaran las presentaciones de los ministerios, aunque finalmente se optó por darla a conocer ya y habilitar al oficialismo a entablar una negociación –si quiere–.
Esa conversación se dio en la interna de la bancada blanca, que se reunió previamente. Allí, el senador Sergio Botana expresó su “discrepancia” y planteó que era necesario “escuchar lo que el gobierno tiene para decir y ver si el gobierno está dispuesto a escuchar”. A su vez, señaló que era un riesgo amputarse esa posibilidad con un posicionamiento contrario al comienzo. Otros legisladores como Sebastián Andújar y Adriana Peña están en esa sintonía.
Quienes estaban a favor de anunciarlo ahora consideraron que el gobierno tiene 45 días para entablar una negociación con la oposición con la opción de decidir cambios y buscar consensos.
En conferencia de prensa, García señaló que el gobierno “ha sido y es” malo y que la foto de los tres partidos con todos sus legisladores representaba un mensaje de “certeza que da tranquilidad al país”. “No vamos a votar en general la Rendición de Cuentas porque expresa la conclusión de resultados de un año de mal gobierno”, sintetizó.
Ojeda agregó, a su vez, que no aprobaban el primer año de gestión de Orsi. “Están aplazados, se fueron a febrero”, graficó y aseguró que el mensaje de la coalición era el de la ciudadanía, que “desaprueba la gestión con más contundencia" en referencia a las encuestas que muestran una baja aprobación.
El diputado del Partido Independiente, Gerardo Sotelo, consideró que “el gobierno hizo mal las cuentas el año pasado al elaborar el Presupuesto, puso mal el foco y ahora quiere corregirlo pero la solución es claramente insuficiente”.
En una declaración conjunta, los partidos dijeron que el gobierno no ha tenido liderazgo ni rumbo e importantes “retrocesos en distintas áreas”. “Un gobierno desnorteado, desordenado y lento, mientras los problemas del país crecen y no se atienden. Tiene vocación por la destrucción, mira permanentemente hacia el pasado, pero no construye esperanza ni progreso”, señalaron.