30 de diciembre 2017 - 5:00hs
Hay un razonamiento sobre dirigentes políticos que los clasifica en "carnívoros" y "herbívoros" y alude a su voluntad y capacidad para constituirse en líder y obtener victorias electorales.

Los que lideran y triunfan son los primeros, porque los herbívoros se conforman con alimentarse con "vegetales", ya que les cuesta "morder la carne" y porque sienten un límite de hasta donde llegar: no les gusta generar "sangre". Con esa barrera, el "premio mayor" les queda grande.

No tengo claro la autoría de esa imagen para distinguir políticos pero ayuda mucho a entender cómo se define una competencia político-electoral. Pero es más interesante aún cuando esa clasificación abre otras dos variantes.
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Están los que parece que fueran "carnívoros" pero al momento de ser probados, demuestran que son "herbívoros", y además están aquellos que parece que fueran "herbívoros", pero sorprenden con ataque inesperado, porque realmente son "carnívoros".

Las mujeres no la han tenido fácil en la política uruguaya y pese a que se están cumpliendo 80 años de la primera postulación de mujeres al Parlamento, no hay un solo caso de postulación presidencial femenina, salvo algunos casos simbólicos o testimoniales.
Ahora asoma una posibilidad, que se da con el empuje del reclamo de equiparación de derechos para las mujeres, pero nada es fácil.

Por lo tanto, no será porque le abran camino a una mujer sino porque alguna de las dirigentes políticas se lanza con fuerza y sin temor a mostrar y usar los dientes.
En este escenario, la senadora nacionalista Verónica Alonso y la ministra frenteamplista Carolina Cosse, parecen "carnívoras" y el 2018 demostrará si efectivamente lo son, independientemente de su suerte electoral a corto o mediano plazo.

Ambas se muestran desafiantes a los liderazgos "naturales", pero más lanzadas que otros correligionarios o camaradas que asoman como decididos a jugar la carrera, pero que por ser respetuosos en exceso, o sencillamente timoratos, se quedan en el intento.
Las victorias electorales en serio son para los "carnívoros".

Por qué Alonso parece "carnívora"? Ella comenzó en "Correntada Wilsonista", en la secretaría de Francisco Gallinal, y enseguida buscó marcar votos con lista propia, luego se fue de ese sector, quiso fortalecese en "Unidad Nacional" de herreristas y aliados, y finalmente abandonó esa corriente para pasarse a la postulación de Jorge Larrañaga. Fue senadora por Alianza Nacional pero al poco tiempo marcó distancia. Y mientras varios intendentes daban vueltas para decir que no querían seguir apoyando a Larrañaga, ella fue la única que se animó a decirle en la cara que buscaba su propio camino. Eso es de "carnívoro".

En su partido hay un precandidato consolidado, Luis Lacalle Pou, y otro que sufre desgaste, Jorge Larrañaga, porque en su corriente lo cuestionan o lo abandonan.
¿La interna se polariza o hay espacio para tercera vía? Alonso sabe que los intendentes hacen rebelión pero no tienen una figura para liderar el movimiento con fuerza. El intendente Sergio Botana quedó incómodo cuando Emiliano Cotelo le preguntó en Telemundo 12 si pretendía ser candidato presidencial con los pocos votos de su departamento. Dos veces dijo que no. ¿Entonces? Si él se excluye, ¿cuál de ellos es el que podría asumir esa postulación nacida en el interior profundo?

Verónica ve que Botana, y los otros, son herbívoros, y como ella parece carnívora, el juego es que no sea una tercera vía, sino termine siendo la que polarice con Lacalle.

No será nada fácil que un movimiento de intendentes del interior, armado para hacer escuchar la voz de fuera de la capital, termine apoyando a una dirigente de Montevideo. Pero si Alonso, además de parecer "carnívora", lo es, entonces podría llegar a jugar la carrera con otra fuerza. No es fácil, pero hay una chance.

El 2015 abrió con un favorito para la candidatura del Frente Amplio: Raúl Sendic. El ex presidente de ANCAP creía que la expresidenta de ANTEL era uno de sus apoyos de afuera de la 711. Pero estaba equivocado.

Cosse llega a la política de la mano del MPP, y con la confianza de Lucía Topolansky, pero tiene vida propia por fuera del movimiento. Ella, que parece carnívora, sabe que el MPP está lleno de herbívoros, porque es un movimiento horizontal, deliberativo hasta el exceso, y donde no hay ni cargo de secretario general para mostrar que "naides es más que naides". Ella no se siente un par de otros, y sus ojos miran cualquier organización con un esquema de mando vertical.

Carolina sabe que Mujica dice un día una cosa, y otro día otra cosa, y que las dudas sobre una nueva postulación se prolongará en el tiempo, aunque "Pepe" diga que no puede, y que Lucía no lo deja. Cosse sabe que el MPP no obedece a Mujica y lo discute como el MLN discutía a Sendic (padre), pero que no hay uno sólo en el movimiento como para tomar la dura determinación de correrlo para un costado. Tampoco hay en el MPP una figura de proyección nacional como para competir con el intendente Daniel Martínez.

Entonces, sólo una "carnívora" puede lanzar una candidatura mientras "Pepe" esté presente en el imaginario como posible abuelo presidente.

En el MPP dicen que el grupo que está en el impulso de Cosse es variado e incluye algunos de la 609, pero sin vínculo orgánico. ¿La van a apoyar? No la van a proponer, pero entienden que ella sí lo hará, y que cuando pase el tiempo y no haya otro, el MPP no podrá decir que no a su postulación, porque si no hay alternativa, vetarla sería por discriminar a una mujer.

Si Cosse y Alonso son efectivamente carnívoras, el 2018 es el año en el que deben demostrarlo, porque si no lo hacen, luego será demasiado tarde. Y porque podrán convencer de que son herbívoras.
El problema común para ambas mujeres es que su suerte electoral no depende de ellas mismas; aunque hagan todo bien, el escenario de hoy muestra que Cosse no podría con Daniel Martínez y que Alonso no podría con Lacalle Pou.

Ese escenario puede cambiar, pero no por ellas, sino por eventuales errores que pudieran cometer los favoritos para cada interna.

Más allá de los "aparatos militantes", el votante de izquierda verá que hay una elección riesgosa y priorizará la candidatura con más chance a la que más le agrade o sintonice con su pensamiento.
En la otra tienda, la corriente "Todos" va con más fuerza y la gente visualiza a su líder como la principal carta de alternativa.

Para la final del campeonato, cada hinchada quiere al delantero más goleador. No arriesga.
Martínez ya demostró que es carnívoro y en su carrera a la IMM se llevó puesto a varios.
Lacalle Pou también, lo hizo con los herreristas primero (incluso con su padre que no veía con muy buenos ojos la postulación en 2014) y luego con Larrañaga.

Frente a estos dos carnívoros, Carolina y Verónica mostrarán en el nuevo año, cuál es el menú que prefieren: ¿el de La Vegetariana o el de las parrillas del Mercado del Puerto?
Temas:

Carolina Cosse mpp Partido Nacional

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