Noviembre fue un mes de buenas noticias para el combate inflacionario desde el frente externo. El dólar bajó y los precios agrícolas y de las manufacturas alimenticias cedieron terreno. Sin embargo, el mercado doméstico sigue sin dar tregua y los salarios aceleran su aumento, tanto en términos nominales como reales, convirtiendo la inflación en un fenómeno cada vez más ligado a la actividad interna.
El mes de noviembre cerró con una nueva caída en la cotización del billete verde, de 1,26% en el mercado interbancario. Esa baja se suma a la más pronunciada de octubre, de 5,14%. En solo dos meses, el dólar bajó de $ 20,98 a $ 19,65 y eso tuvo un efecto sobre la inflación, a través de los bienes transables, productos y servicios que se comercializan con el exterior, tanto a través de su exportación como de su importación.
Esa baja del tipo de cambio se dio en un contexto en el cual el dólar se mantiene estable –o con tendencia al alza– en la mayoría de los socios comerciales del país. Es una mala noticia para la competitividad, pero una buena para el combate inflacionario, presionando a la baja los precios de los productos que Uruguay intercambia con el exterior.
Según el índice de precios de los bienes y servicios transables elaborado por El Observador registró en octubre un primer mes de deflación, con una baja de 0,1%. Mientras que la canasta completa de bienes y servicios de los uruguayos subió 9,11% en los últimos 12 meses, los precios transables acumulan un incremento de 6,29%. En julio, el aumento interanual de los transables era de 8,2%.
Al mismo tiempo, los precios de los alimentos no elaborados –que explicaron en buena medida la aceleración inflacionaria de los últimos cuatro meses– y las industrias competitivas registraron una caída de los precios que no solo incorporan la baja del dólar sino además dinámicas internas de los respectivos mercados.
Según el Índice de Precios al Productor de Productos Nacionales, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en noviembre el precio del ganado cayó 3,8%, lo que permitió compensar con creces el aumento en el valor de los bienes agrícolas, de 1,6%.
La evolución de esos rubros se trasladó también a la industria alimenticia, que recortó 0,36% sus precios. La industria uruguaya en su conjunto se abarató 1,2%.Sin embargo, los bienes transables no explican la inflación de forma significativa.
La identificación de los distintos componentes del alza de precios realizado por El Observador permite simular qué hubiera sucedido en la inflación actual si en los últimos 12 meses los precios de los alimentos no elaborados, y los bienes y servicios transables se hubieran congelado. En ese escenario, en vez de 9,11%, la inflación sería de 6,32%, aun tres décimas por encima del rango meta de las autoridades, de entre 4% y 6%.
No transables y salarios
El principal componente de la inflación no proviene del mercado externo, sino de aquellos que fijan su precio a partir de la dinámica interna, donde los salarios marcan el ritmo de ajuste.
A octubre, los bienes y servicios no transables explican 57% de la inflación general y 77% de la inflación tendencial, aquella que surge de excluir los componentes más volátiles de la canasta de consumo. De hecho, esos artículos que no se comercializan con el exterior y por lo tanto, tienen su propia dinámica de fijación de precios, mantenían a octubre una tasa de crecimiento de 10,2%.
Las perspectivas para los próximos meses no son auspiciosas para los no transables. El Índice Medio de Salarios (IMS) de octubre, dado a conocer ayer por el INE aumentó 1,16% en el mes, acumulando una suba de 12% en los últimos 12 meses, un alza mayor que la registrada en el año móvil a setiembre, de 11,52%.
En términos reales implica un incremento de 2,65% respecto a octubre de 2011. Los rubros que más aumentaron sus ingresos son aquellos que no se encuentran en competencia directa con el exterior. La construcción aumentó 19,88%, mientras que los servicios inmobiliarios y empresariales subieron 14,41% sus remuneraciones. El comercio, en tercer lugar, aumentó sus salarios 12,68%.
En los próximos meses, el ingreso real de los trabajadores se verá incrementado por los acuerdos que todavía no se habían cerrado a octubre. Al mismo tiempo, una reducción de las presiones inflacionarias en el frente externo y por los acuerdos de congelación con supermercados alcanzados por el Ministerio de Economía hasta fin de año, podrían generar dos registros consecutivos de deflación mensual en noviembre y diciembre. Eso se traslada a un aumento adicional del poder de compra de los trabajadores.