El Celta de Vigo logró el "milagro" y con su triunfo en terreno del campeón Milán (1-2), y beneficiado por el resultado del otro partido del grupo, accede a los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa y escribe una de sus más brillantes páginas de su historia.
Pero supo reaccionar, justo tras encajar el gol milanista, que pareció ser una espoleta que le puso en acción al Celta, y con un gol de José Ignacio se llevó el triunfo y la clasificación.
Sin embargo, los primeros cuarenta minutos del cuadro vigués fueron ampliamente decepcionante. Se fue siempre a remolque del rival y se perdía demasiado pronto el balón en el centro del campo, no sabiendo romper la maraña montada el Milán.
Sobre el irregular césped del Meazza se veía el mismo decepcionante Celta de las negativas actuaciones del campeonato español y la necesidad de ganar a un Milán clasificado y con la mente, y sus titulares en Yokohama (Copa Interncontinental del domingo), no se evidenciaba.
Cavallero salvó a su equipo de encajar el primer tanto en tres ocasiones: remate de cabeza y disparo de Borriello (m.15 y 17), y punterazo de Seedorf (m.33) que desvió Sylvinho y estuvo cerca de despistar al meta.La fortuna, además, había dado una mano al Celta en el minuto 19, cuando un saque de falta directo de Serginho estrelló el balón en el travesaño con Cavallero batido.
Incluso, dos minutos después. Milosevic estuvo muy cerca de poner en ventaja al Celta. Pero lo evitó Abbiati con una excelente intervención. El conjunto español, en los últimos cinco minutos, había realizado mucho más que en los cuarenta precedentes. Al menos, se iba al descanso con las esperanzas aún abiertas, pese a saber que el Ajax también había empatado en ese momento.
También se vio de salida un Celta, lógicamente, más ambicioso, que buscaba las bandas y se movía con un mayor criterio, y que rozó el gol una buena internada de Juanfran que falló en lo más importante, el alojar el balón en la meta rival (m.52) en su mano a mano ante Abbiati.
Las ocasiones del Celta se sucedieron a continuación, con el brasileño Sylvinho (m.63) que envió fuera por poco un saque directo de falta, y con Jesuli (m.67), que solo envió alto su volea.
El Celta, en ese instante, estaba clasificado para los octavos de final. Pudo matar las cosas Juanfran en el minuto 79, pero no estuvo resolutivo ante Abbiati. Hacía bien el equipo de Lotina en tomar precauciones pero en no encerrarse a defender la ventaja.
(EFE)