5 de junio de 2012 22:16 hs

Ministro, usted mintió y engañó a la opinión pública”. En ese tono arrancó la interpelación al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, por parte del diputado nacionalista José Carlos Cardoso. Bonomi habló más de cinco horas de corrido. Cuatro de ellas las dedicó a recordar la situación carcelaria y los motines y fugas registrados desde 1986 hasta la fecha. Además realizó una detallada enumeración de todas las acciones desarrolladas por su cartera en materia carcelaria.

Y al igual que durante la interpelación al ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, la referencia a los gobiernos anteriores fue permanente y se les atribuyó responsabilidad de gran parte de las situaciones actuales.

En sus 30 preguntas, Cardoso pretendía aclarar varios puntos sobre los motines del mes de abril en el Comcar y la cárcel de mujeres.

Más noticias
Bonomi habló y habló, pero gran parte de la oposición estuvo fuera de sala durante esa oratoria. Por momentos, sólo siete diputados blancos y ocho colorados, sumados a una treintena oficialista escucharon la larga exposición del jerarca. El argumento de muchos para retirarse fue que el ministro no estaba contestando concretamente las 30 preguntas que había formulado el diputado interpelante y que su estrategia era “dormirla”.

En las salidas y las entradas se “cocinó” todo lo que vendría después. Lo que nadie imaginó, es que la mayor consecuencia política de la sesión iba a ser la ruptura de acuerdo en los partidos de la oposición.

Jugada.
En un momento apareció la jugada que cambió el curso de la interpelación. En medio de la enumeración del ministro de todos los logros y avances en materia carcelaria comenzó a circular la versión de que el Partido Nacional pediría la censura del ministro. De esa forma, la oposición se aseguraba una nueva sesión especial para debatir el tema, y poder entonces decir todo lo que no había podido.

El diputado nacionalista Jaime Trobo explicó a El Observador que en la medida en que las interpelaciones se están “desvirtuando” a causa de las decisiones de la mayoría parlamentaria con la que cuenta el Frente Amplio, se busca una nueva instancia para poder debatir. En otras épocas, un pedido de censura implicaba una posible disolución de las cámaras parlamentarias, hecho que actualmente es casi imposible que suceda, a causa de las mayorías que se necesitan para lograr la censura del ministro en cuestión.

De todas formas, la Constitución prevé que en un lapso no inferior a 48 horas se cite una nueva sesión para discutir la censura.

Bonomi, en conocimiento de esta nueva estrategia, terminó su oratoria molesto. Apenas terminó, Cardoso anunció que pediría su censura. En conferencia de prensa el ministro apuntó contra el interpelante y dijo que “no tiene capacidad para debatir”. “Ustedes lo vieron. Esto es una falta de seriedad total. No se le cayó una idea, no hizo una pregunta inteligente. Lo que estaba previsto era una maniobra política donde incluyen la seguridad ciudadana, que no era parte de la interpelación”, dijo. Se quejó porque aseguró haberse tomado “muy en serio” la interpelación y acusó a la oposición de “deformar” y “mentir” a través de las redes sociales. A su turno, Cardoso reiteró sus acusaciones sobre Bonomi. “El Partido Nacional está de un lado y el gobierno del otro”, concluyó. El colorado Aníbal Gloodtdofsky también rechazó la oratoria oficial y dijo que en materia de seguridad y cárceles el gobierno es “incapaz”.

120 hojas.
Las más de cinco horas de oratoria de Bonomi incluyeron informes de el Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) de décadas atrás en los que detalló las condiciones de violencia, insalubridad y hacinamiento en la que vivían los presos en esa época. Enumeró muertos, heridos y huelgas de hambre.

Criticó el hecho de que entre 1994 y 2004 se registraran 4.000 nuevos presos y los gobiernos no hubieran construido cárceles. Allí enumeró las mejoras y reformas edilicias llevadas adelante en la gestión frenteamplista, la contratación de nuevo personal y el combate al hacinamiento. Aseguró que se construyeron 3.478 nuevas plazas.

En las próximas 48 horas se convocará nuevamente a la Cámara para debatir la censura al ministro. Para que prospere se necesita la mayoría de los presentes. El FA no permitirá que prospere.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos