Hoy comienza un ciclo de cine organizado por Cinemateca Uruguaya titulado Cuando bajar es retroceder. Se trata de un ciclo de ocho filmes de diferentes épocas y países, cuyo eje es el protagonismo de niños y adolescentes en situaciones marginales muchas veces reñidas con legalidad, con el trasfondo de la actual campaña electoral y la discusión sobre el proyecto de bajar a 16 años la edad de imputabilidad penal en Uruguay, que será plebiscitado.
Así, el ciclo incluye desde clásicos de la Nueva Ola francesa, como Los 400 golpes, a Oliver Twist, de Roman Polanski, y Ciudad de Dios, del brasileño Fernando Meirelles.
Además de lo explícito del nombre del ciclo, Cinemateca organizará el próximo miércoles 25 en Sala Cinemateca una mesa de debate, integrada por Eduardo Florio, integrante de Cinemateca y asesor del Ministerio del Interior, Fabiana Goyeneche de la comisión No a la baja, y Mariana Mosteiro del Servicio Paz y Justicia (Serpaj)
Consultada sobre la ausencia de intregrantes que defiendan el proyecto a plebiscitarse en esta mesa, Alejandra Trelles (encargada de programación de Cinemateca) dijo a El Observador que se pretende que quienes adhieran a la baja de la imputabilidad se presenten y argumenten sus razones.
Trelles sostuvo que es una de las primeras veces que Cinemateca toma postura en un tema de la agenda política del país.
“En un principio, discutimos sobre si Cinemateca debería o no tomar postura. Pero luego nos dimos cuenta de que la cárcel no es la solución para el problema”, dijo Trelles.
La integrante de Cinemateca agregó que es la institución la que toma postura, no el ciclo en sí mismo.
“Por ejemplo, Los 400 golpes no tiene directamente que ver con el tema de la baja. Ciudad de Dios muestra niños infractores y hay que buscar una solución para eso”, apuntó Trelles, quien dijo que no importa que el contexto de los filmes sea diferente al local.
No es la primera vez que Cinemateca se involucra en la discusión de temas de actualidad que se abordan desde el cine. Un precedente fue la megaminería, donde hubo un ciclo y una mesa de debate, pero donde “no se tomó partido”, explicó Trelles.
“El cine es herramienta privilegiada para generar reflexión. En este caso Cinemateca toma partido”, concluyó.
El Observador se comunicó con referentes de la campaña a favor de la aprobación de la baja a la imputabilidad que prefirieron no hacer comentarios sobre este ciclo de cine.