El Círculo Policial del Uruguay envió un comunicado a la prensa en el que establece que el ministro Eduardo Bonomi “debería pedir disculpas por lo acontecido” en Santa Catalina y por haber declarado, según ellos erróneamente, que a la víctima, Sergio Lemos, “se le plantó” un arma.
El Círculo de Policías “rechaza” las declaraciones del ministro y las califica como “improcedentes, descontextualizadas, y fuera de lugar”. Establece que “con su acostumbrada mediatización del accionar policial” expresó que la Policía había “plantado” un arma a Sergio Lemos, “cosa que nunca se probó en sede judicial, ni en el fallo de la Justicia, por el contrario, la Jueza manifestó desconocer el hecho”. Establecen que esto genera “descrédito” de la Policía ante la sociedad.
Además agrega: “El Sr. Ministro tenía conocimiento de ese ilícito, él mismo, como primer y único responsable de la Policía, no adoptó medidas para controlar tal ilegalidad”.
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Ante los lamentables insucesos ocurridos el día lunes 4 de noviembre, en los que un joven del Barrio Santa Catalina perdiera la vida durante un procedimiento policial, el Circulo Policial del Uruguay hace saber a la opinión pública que:
1°) Deplora profundamente este tipo de situaciones, en la que debemos lamentar la injusta perdida de la vida de un joven ciudadano, la dolorosa situación en la que quedan su familia y allegados, así como también la familia del propio policía.
2°) Rechaza por improcedentes, descontextualizadas, y fuera de lugar las manifestaciones del Sr. Ministro del Interior, quien con su acostumbrada mediatización del accionar policial, expresó que la Policía había “plantado” un arma al fallecido, cosa que nunca se probó en sede judicial, ni en el fallo de la Justicia, por el contrario, la Jueza manifestó desconocer el hecho. Además agregó ligeramente y sin pruebas, que muchos policías portaban armas “truchas” para plantarlas en caso de tener problemas, lo que generó más descrédito aún de la Policía ante la sociedad.
3°) Esas manifestaciones de tener algún asidero probatorio, las debería realizar ante la justicia y no ante la prensa, so riesgo de estar cometiendo eventualmente el delito de difamación.
4°) En el supuesto de que los policías portan “armas truchas” para “plantarlas” y el Sr. Ministro tenía conocimiento de ese ilícito, él mismo, como primer y único responsable de la Policía, no adoptó medidas para controlar tal ilegalidad.
5°) No es la Policía quien debería pedir disculpas por lo acontecido, el mismo Ministro debería hacerlo, ya que, si a lo largo de su administración se ha erigido como comandante, conductor, único vocero y juez de la institución, en circunstancias adversas como ésta, no debería pretender esquivar su responsabilidad.
6°) El Sr. Ministro debería asumir su responsabilidad y no recurrentemente intentar transferir culpas a los demás; él y su comando ministerial sin exclusiones son los responsables.
7°) Por lo expuesto, entendemos que es el Sr. Ministro es quien debería pedir disculpas a la ciudadanía y no solamente por la lamentable muerte de este ciudadano, sino por la situación deficitaria en que se encuentra la Policía Nacional y la Seguridad Pública.