Cisco Systems Inc., el mayor fabricante mundial de equipos de computación en red, defendió el viernes su actuación en Brasil donde es investigada por supuestamente ser beneficiaria de un millonario esquema de fraude fiscal.
"Delante de ese desafío seremos fieles a nuestra política de transparencia", aseguró.La compañía dijo creer que no enfrentará acusaciones judiciales porque Cisco no importa directamente productos para Brasil, sino que tales compras son hechas por revendedores.
Las autoridades brasileñas tampoco han identificado a los detenidos alegando que el caso esta bajo reserva judicial. Sin embargo, el juez de la causa, Alexandre Cassetari, ha indicado que uno de los ex presidentes de Cisco en Brasil está bajo investigación. Cerca de 650 agentes policiales y de la oficina nacional tributaria realizaron la operación el martes pasado, cuando detuvieron a 40 personas.
En la operación fueron decomisados el equivalente a 400.000 dólares, tanto en moneda brasileña como en la divisa estadounidense, 10 millones de dólares en mercancías, un jet ejecutivo, 18 autos, entre otros.
La policía calcula que en los últimos cinco años, el grupo habría importado, "de manera fraudulenta, aproximadamente por unos 500 millones de dólares en valores declarados de productos para la multinacional americana y un volumen mensual de 50 toneladas de mercancías, lo que podría generar pagos tributarios de 1.500 millones de reales (unos 824 millones de dólares)" a futuro.
Cisco, con sede en San José, California, comenzó operaciones en Brasil en 1994 y mantiene oficinas en Sao Paulo, Río de Janeiro y la capital Brasilia.
(AP)