La excandidata demócrata, Hillary Clinton, reconoció en la madrugada de este miércoles su derrota ante el republicano Donald Trump, quien se hará cargo de la Casa Blanca a partir de enero de 2017.
Clinton era favorita según las encuestas, pero el magnate dio un batacazo entre el electorado.
Minutos antes de que Clinton llamara a Trump, el jefe de la campaña de la demócrata, John Podesta, anunció que no hablaría esta noche, por considerar que el resultado de la elección es aún incierto.
"Aún están contando votos, y cada voto cuenta. No tendremos nada que decir esta noche. Entonces escúchenme: todos deberían ahora ir a casa, a dormir. Tendremos más para decir mañana", dijo Podesta en el edificio donde el equipo de Clinton preparaba una fiesta.
Podesta dijo a los electores presentes que debían saber que "sus voces y su entusiasmo significan mucho para ella, y todo el equipo. Estamos muy orgullosos de ustedes. Estamos muy orgullosos de ella. Ha hecho un trabajo fantástico, y aún no ha terminado".