Aunque la FIFA aseguró que el colapso de un estadio de fútbol en Brasil no afectará la Copa del Mundo de 2014, el incidente demostró que el país encara una difícil tarea para estar listo para el torneo en siete años.
"La última instalación que se construyó fue hace 50 años, y para el 2014 tenemos que darle al mundo 12 nuevas instalaciones", agregó Massura en una entrevista en el congreso de fútbol Soccerex en Johanesburgo.
Fonte Nova no estaba en la lista preliminar de 18 estadios entregada a la FIFA para el torneo de 2014.
El presidente de la FIFA Joseph Blatter recientemente puso en duda la infraestructura de Brasil y sus planes para el mundial, pero la FIFA dijo la semana pasada que una inspección en agosto demostró que el país puede organizar un torneo "excepcional".
"Tenemos que aprender de esta lección", dijo Massura. "Esperamos no cometer los mismos errores".