7 de mayo de 2015 19:23 hs

Tres casos hacen una tendencia, así que es oficial: Amy Schumer es la nueva John Oliver.

Por tres semanas consecutivas, la comediante ha subido a internet un sketch de su programa Inside Amy Schumer, emitido en el canal de cable estadounidense Comedy Central. A la mañana siguiente ya era viral. Y es probable que la racha se mantenga, cosa que también sucedió con el inglés Oliver. Su programa de HBO, Last Week Tonight, se hizo conocido en la región tras desentrañar los negocios de la FIFA y está en este momento en su segunda temporada.

Todos quieren que su video explote en internet entonces, ¿cuál es su secreto? ¿Cómo hicieron ambos para dar con la fórmula y hacer que la audiencia se vuelva loca con su trabajo?

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Esencialmente, Oliver y Schumer pinchan violentamente ideas ridículas e injustas. Su receta es similar: tomar hechos básicos sobre temas que enojan a muchas personas, hervirlo hasta sacar su esencia y, lo más importante, hacer que el remate sea hilarante.

Los sujetos de Oliver tienden a ser políticos y novedosos: la neutralidad de la red es necesaria, el sistema de becas del concurso Miss América es una farsa, el cambio climático es algo real y serio.

La comedia de Schumer, por su parte, tiene una mirada feminista, pero los tópicos que ataca son universales y actuales: la cosificación despiadada de Hollywood hacia las mujeres, la cultura de la violación embebida en el fútbol americano, el evidente doble estándar que existe entre lo que hace a un hombre y una mujer “suficientemente atractivos”. Todo se combina con una disposición a ser lo más extremo o vulgar que sea necesario para dar con el punto. El resultado es un éxito infalible.

Feminismo hilarante

En su más reciente sketch, estrenado el martes, Schumer realizó una parodia del filme de 1957 Doce hombres en pugna. En su versión ofrece una mirada despiadada sobre los estándares absurdos que impone a las mujeres la industria del entretenimiento liderado por hombres. Siguiendo casi exactamente la trama de este clásico del cine, 12 hombres (entre los cuales se encuentran figuras como Jeff Goldblum, Paul Giamatti y Dennis Quaid) se debaten si Schumer es los suficientemente atractiva para estar en la televisión.

Por ejemplo: “Es un hecho indiscutido que el valor de una mujer está determinado por su apariencia”, dice uno de los miembros del jurado. “Como debe ser”, acota otro. “Es verdad. Miren a Susan Boyle, ¿no? Tiene la voz de un ángel, pero es igual a un canillita del siglo XVIII. La tratamos como una chancleta”, remata un tercero.

El sketch causó furor entre sus seguidores y recibió un sinfín de halagos por parte de críticos, que están celebrando su tercera temporada desde sus comienzos.

En el primer capítulo, la comediante realizó una parodia de la serie de fútbol americano Friday Night Lights, donde el actor Josh Charles interpreta un entrenador que llega a una pequeña ciudad obsesionada con el deporte e impone una nueva ley a sus jugadores que sacude al pueblo: no violar. A esto le siguen las reacciones indignadas de los jóvenes. “¿Qué pasa si la chica dice que sí, pero después cambia de opinión como una loca?”, pregunta uno.

A la semana siguiente propuso una sátira del tema de One Direction, What Makes You Beautiful, donde los jóvenes convencen a su chica de que no necesita ningún tipo de cosmético para lucir bonita. En la versión de Schumer, Girl, You Don’t Need Makeup, eso es llevado al extremo, y la boy band se da cuenta del garrafal error cuando ven a la comediante realmente sin maquillaje. “Serías la chica más atractiva de la nación si solo usaras un poco de base”, canta el grupo.

Éxito asegurado

El estilo de Schumer tiene mucho que ver con el de Oliver, que ataca a los escépticos del cambio climático conduciendo un debate con el mediático científico Bill Nye (conocido por estos lares por sus apariciones en The Big Bang Theory). Lo mismo hace tras escuchar durante el concurso de belleza Miss América que ofrecen becas por U$S 45 millones, afirmación que Oliver demostró falsa a través de una investigación periodística. “Es una cantidad increíble de dinero. Es decir, que literalmente no creí que fuera verdad”, dijo en su programa.

Mientras que Schumer usa referencias claras de la cultura pop, Oliver hace que cualquier tema (complicado o no) sea entendible para cualquiera.

No parece que su buena racha vaya a terminar pronto. La semana pasada Oliver atacó los sistemas estandarizados de pruebas escolares y mientras lo siga presentando con su mezcla particular de humor e investigación, internet lo va a seguir viralizando. Schumer, por su parte, con su estilo atrevido y sin pelos en la lengua, tiene sin dudas aún muchos temas por atacar

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