La actividad inmobiliaria se mantuvo en caída durante el segundo trimestre del año. Según un informe que divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) y cálculos de El Observador en base a la cantidad de compraventas inmobiliarias, se produjo un descenso de la actividad en el trimestre abril-junio de 15% en la comparación interanual. De todas formas, pese a la merma de las transacciones, el precio del metro cuadrado tranzado en el mercado en abril-junio creció 22,8% medido en pesos y 11,4% en dólares frente a 2011.
Los operadores inmobiliarios ya habían realizado advertencias sobre la merma de la actividad, producto de las dificultades que tienen los inversores argentinos para obtener dólares para adquirir inmuebles en Uruguay, y ante el posible impacto por la firma del tratado de intercambio de información tributaria bilateral con la vecina orilla.
La actividad inmobiliaria comenzó a enfriarse durante el tercer trimestre del año pasado cuando se produjo una contracción de las operaciones de 1,22% en Montevideo. En ese mismo trimestre, la actividad había crecido 24% en Maldonado y 11,5% en todo el país. Sin embargo, el trimestre setiembre-diciembre cerró con una caída de 4,9% en todo el país, de 11,6% en Montevideo y 3,2 en Maldonado en la comparación interanual.
Esta tendencia se mantuvo en el primer trimestre con un retroceso de 3,7% en todo el país respecto frente a igual período de 2011, que terminó de agudizarse con un desplome del 15% durante los tres meses cerrados en junio. En Montevideo, la caída interanual del tercer trimestre fue del 18%, mientras que en Maldonado llegó a 8,7%.
Según el INE, durante el trimestre abril-junio, Montevideo concentró el 30,8% de las operaciones inmobiliarias, por delante de Canelones (15,9%), Maldonado (14,5%) y Rocha (6,6%).
Para el directivo de la Asociación de Inmobiliarias de Punta del Este, Sabas Pereira, la principal razón de la merma en las compraventas en la zona costera obedece al impacto por la firma del tratado de intercambio de información tributaria con Argentina. “Hay varios factores a tener en cuenta, pero el más importante es el acuerdo tributario. Eso ha hecho que muchos posibles compradores lo tuvieran en cuenta y desistieran de adquirir un inmueble”, consideró el empresario. Agregó que no solamente se han concretado menos operaciones, sino que “inversores han regresado, incluso, la señas de los edificios en construcción”, alertó.
Empero, el presidente de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción, Ariel Cagnoli, dijo que el dato no debería sorprender porque se viene de un año “extraordinariamente positivo” como fue el 2011 para el sector en general. “Todo es relativo. Se está comprando con un momento casi excepcional del año pasado. Este año no estamos tan bien, esto suena lógico en un mercado que ha ido en crecimiento, llega un momento que tiene un tope. Es un mercado que venía demasiado acelerado”, argumentó.
Por otro lado, agregó que también inciden factores de orden psicológico. “La gente percibe que no está tan ávido el mercado y demora su decisión porque espera que bajen los precios”. Según Cagnoli, varios colegas le han transmitido que aún siguen vendiendo edificios a inversores argentinos pese a las restricciones cambiarias.
En tanto, el consultor, Julio Villamide, había dicho a El Observador que son “múltiples” las causas que están detrás de una menor actividad inmobiliaria en Uruguay por parte de inversores argentinos. “Personalmente tenemos la intuición de que la variable que más está afectando es la devaluación del peso argentino implícita en el cepo cambiario”, dijo el experto. El gobierno argentino maneja una cotización oficial del peso argentino que ronda los 4,80 por dólar, pero en el mercado paralelo la divisa estadounidense supera los
6,30. Precisamente con este valor deben manejarse los inversores.
Alquileres
En tanto, el mercado de alquileres mantiene la firmeza de los precios con una tendencia ascendente. Según el estudio del mercado de alquileres en base a los datos del Servicio de Garantía de Alquileres de la Contaduría General de la Nacional (que cubre el 30% de los contratos de Montevideo), el promedio de alquileres cubiertos a junio de 2012 se ubicaba en
$ 7.014. No obstante, según el INE, dentro de los contratos formulados en el último año móvil cerrado a junio de 2012 se constató en términos promedio un incremento del 20% en los alquileres de los distintos barrios respecto a la media de los contratos vigentes. De esta manera, el promedio de los nuevos arrendamientos a junio pasó a $ 8.304, con valores medios de $ 9.370 para la zona de Cordón, $ 11.392 (Pocitos), $ 9.799 (Tres Cruces), $ 11.131 (Malvín) y $ 9.406 en Buceo. A valores corrientes, se aprecia un peso creciente del valor de los alquileres en los ingresos de los hogares. Mientras que en enero de 2006, un hogar destinaba en promedio el 18% de su ingreso para el pago de sus alquileres, este porcentaje trepo a valores superiores al 22% en junio de este año.
Argentina también sufre un merma
A un año de la implementación del “cepo al dólar”, el mercado inmobiliario argentino da señales cada vez más claras de derrumbe en línea con las cifras que muestra Uruguay. El Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires informó que las ventas de propiedades en setiembre cayeron 47%, y todo indica que 2012 va camino a convertirse en el peor año en ventas en más de tres décadas, informó ayer La Nación. Según los datos de los escribanos porteños, en setiembre se firmaron 3.247 escrituras de propiedades, lo que representa el peor setiembre desde que la entidad inició su medición en 1998.