Cuando usted tiene un jugador con la pegada de Álvaro Recoba no hay situación táctica que valga. Podrá decirle que se tire por determinado sector, que se coloque detrás de la línea del mediocampo para brindar asistencias. El equipo podrá ser ordenado, jugar con línea de tres en el fondo, volcarse por entero en procura del triunfo. Pero bastará una pelota para que un talento de estos le derrumbe todo el trabajo de la semana.
Con la táctica del Chino
Nacional se paró como simpre, terminó acumulando delanteros pero Recoba rompió los esquemas