La inversión inmobiliaria y en particular la construcción desplazaron a la compra de tierras y a las colocaciones en entidades financieras como los principales polos de atracción de capitales extranjeros dentro del país en la última década. No solo cambió el destino de la inversión externa sino también su origen. La región adquirió una mayor relevancia mientras que los países desarrollados redujeron su participación en la inversión local.
Construcción desbancó a la tierra como destino del capital externo
La inversión del exterior fue atraída por la actividad inmobiliaria en los últimos años