Conforme el consumo fue ganando terreno como el principal motor del crecimiento uruguayo, el crédito fue ganando protagonismo en el proceso. Hoy las familias se endeudan más y ahorran menos.
Los ingresos de los uruguayos, sin embargo, no tuvieron ese espectacular aumento. Su variación fue de 23,3% durante el mismo período, pasando de una media de $ 23.137 mensuales por familia, a $ 32.233.
Todo indica que los uruguayos, en su afán de consumo, se animaron a dar un paso más en materia de endeudamiento, comprometiendo una parte mayor de su ingreso a la compra de bienes.
Otros números refuerzan esa apreciación. Según la encuesta realizada por el Programa de Opinión Pública y Confianza Económica (Popce), de la Universidad Católica y Equipos Consultores, el número de uruguayos que llega con su ingreso a fin de mes y aún así posee la capacidad de generar ahorro, se redujo 6,4%.
Esto es, a pesar del aumento del ingreso durante el último año, un número no despreciable de hogares que antes ahorraban, hoy en día dejaron de hacerlo.
Más gasto de las familias
La explicación está en el consumo. En los últimos dos años –cerrados a setiembre, debido a el BCU no dispone de registros más actualizados– el consumo de los hogares uruguayos aumentó 18,8% en términos reales, esto es, en la cantidad de bienes y servicios a los que accedió la población.
En términos monetarios, eso implicó que las familias uruguayas gastaron 36,1% más dinero en sus decisiones de consumo, debido al alza en el nivel del precios.
Eso implicó un crecimiento mayor al del total de la economía. De hecho, el mayor gasto de las familias permitió amortiguar el efecto que tiene sobre el crecimiento económico la desaceleración en el aumento de las ventas al exterior.
En el primer trimestre de 2011, las exportaciones uruguayas llegaron a registrar una tasa de crecimiento de 13,8% respecto a igual período del año anterior. Sin embargo, en el segundo trimestre cayeron 2,2%, mientras que en el tercer cuarto del año retomó el crecimiento con una tasa más moderada, de 6,3%.
El consumo, en tanto, mantuvo su dinamismo. Desde mediados de 2010 mantiene una expansión mayor que la totalidad de la economía. En los primeros tres trimestres de 2011, la economía acumula un crecimiento de 6,3% en términos reales respecto a igual período del año anterior, mientras que el gasto de las familias en bienes y servicios, aumentó 9,5%.
Pero no todo es compra de bienes domésticos. Las importaciones aumentaron 18,2% respecto a igual período de 2010, explicada en parte por la pérdida de competitividad en ese lapso.