El Coordinador Residente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Uruguay, Pablo Ruiz Hiebra, destacó en un comunicado los "esfuerzos nacionales" para combatir la crisis por el agua "con énfasis en la asistencia a las personas más vulnerables".
"Desde el inicio de la emergencia hídrica, el equipo de Naciones Unidas en Uruguay ha venido monitoreando la situación y acompañando el trabajo de respuesta del gobierno de Uruguay", inicia el comunicado emitido este domingo.
Según afirma Ruiz Hiebra, "Naciones Unidas en Uruguay ha desplegado sus mecanismos de preparación y respuesta a crisis, en estrecha coordinación con el gobierno uruguayo" y ha consultado "apoyo técnico del nivel regional de la organización".
Los propios expertos de la ONU instan a priorizar "el uso del agua para el consumo humano", en el marco de la crisis hídrica y reitera el apoyo a las autoridades uruguayas en este contexto.
El comunicado Ruíz Hiebra se distancia del documento realizado por un Relator Especial sobre el derecho humano al agua potable y el saneamiento y el Grupo de Trabajo sobre Empresas y Derechos Humanos. "Los Relatores Especiales se enmarcan en lo que se conoce como los Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos", indica el reporte. Se trata de mecanismos independientes de investigación y monitoreo que abordan situaciones específicas de países o temas en todo el mundo. "Los expertos de los Procedimientos Especiales trabajan de manera voluntaria, no son personal de la ONU y prestan un servicio no remunerado", enfatizó.
El informe del Relator Especial de la ONU
El comunicado publicado la semana pasada por la ONU advertía que la continua disminución de la calidad del agua en Uruguay era "alarmante".
"Un considerable aumento en los niveles de salinidad está afectando la calidad del agua potable en Uruguay, afectando a más del 60 por ciento de su población", señalaba el comunicado firmado por seis expertos, entre ellos el relator especial sobre el Derecho Humano al Agua Potable y Saneamiento, Pedro Arrojo-Agudo, y el presidente del Grupo de Trabajo sobre Empresas y Derechos Humanos, Damilola Olawuyi.
El informe de la ONU también afirmaba que los mayores niveles de salinidad y cloruros afectan "significativamente a los grupos vulnerables, como niños y adolescentes, mujeres embarazadas y personas que padecen enfermedades crónicas". El crítico informe aseguraba que el hecho de que las autoridades de la salud instaran a "comprar agua embotellada" podía llevar a una "privatización de facto del agua para consumo humano".
Tras ese encuentro, Cancillería divulgó un comunicado en respuesta a las "inexactitudes" del informe de la ONU.
Allí, el gobierno sostiene que "hasta la fecha" los valores excepcionales que fijó el Ministerio de Salud Pública para los niveles de sal y cloruros "no se consideran alarmantes".
La reservas de Paso Severino llegaron a estar en el 1,6% de su capacidad. El 6 de julio estaban en 1.117.482 metros cúbicos. Luego de las lluvias de esa semana y las que vinieron posteriormente, comenzaron a aumentar y este viernes llegaron a 2.581.204 metros cúbicos.