Con la reforma tributaria de 2007 y las últimas exigencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sobre transparencia tributaria, la Dirección General Impositiva (DGI) adquirió un poder que algunos analistas consideran desmedido y claramente desequilibrado en relación a las herramientas con que cuentan los contribuyentes para defenderse en un diferendo.
Critican desequilibrio entre poder de DGI y defensa del contribuyente
Expertos reclaman la creación de tribunales especializados en materia tributaria