Luis es un electricista –especializado en ventiladores—, que vive en Parque Guaraní. Y a pesar de ser el segundo de la fila en la puerta del Abitab de 21 de Setiembre y Tomás Diago para sacar las benditas entradas para ver a Paul McCartney, no es ni cerca fanático del beatle.
Crónica de una venta anunciada
Las entradas para ver a McCartney en el Centenario volaron en menos de una hora; la cola en un Abitab de Pocitos fue una pequeña radiografía del barrio