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Cunha: De las luces de Rusia a la realidad uruguaya

En el Mundial dejó al arbitraje nacional en lo más alto al llegar a dirigir una de las semis pero desde este domingo vuelve a la tierra de las redes sociales salvajes y los insultos de las tribunas

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04 de agosto de 2018 a las 05:00

De la cámaras del VAR al fútbol de la simulación y la protesta. De la fiesta, a la tierra de las amenazas y el insulto. Andrés Cunha se siente preparado. Pero íntimamente sabe que después de Rusia 2018 se viene el Torneo Clausura uruguayo y que su camino se reinicia este domingo en un Fénix-Nacional en el Estadio Centenario.

"No me puedo olvidar de los orígenes, siempre agradecí la oportunidad que me dieron en mi país. ¡Cómo no volver! Un Mundial es precioso, pero acá está nuestra realidad", dijo Cunha, de 41 años.

Si hay un paraíso para los jueces, eso se tiene que parecer a lo que Cunha vivió en Rusia.

"Tuvimos tres cursos de preparación, el último una semana antes del inicio del Mundial. Se entrenaba en cancha todos los días con jugadores y con VAR. Antes de los encuentros cada equipo integrado por jugadores rusos simulaba el estilo de las selecciones que se iban a enfrentar. También se hacía una charla de coordinación de trabajo previa con el equipo del VAR. Además, contábamos con dos coachs técnicos de FIFA que nos daban un teórico de una hora sobre las características específicas de cada equipo: dónde fouleaban, quién lo hacía, cómo defendían. Y por último, después de los partidos, nos daban una devolución", explicó el árbitro.

"Acá, en Uruguay, encontrar cancha y jugadores para el entrenamiento de los jueces se puede hacer tres veces al año, con suerte". Son realidades incomparables.

Pero es la realidad que le tocó a Cunha. La del insulto gratuito en la tribuna, la del agravio anónimo y salvaje en las redes sociales. Hasta una amenaza tuvo que soportar, que le llegó vía e-mail y remitida a la Asociación Uruguaya de Arbitros de Fútbol (Audaf).

Por ese entonces estaban enojados con él los hinchas de Nacional por su actuación en un partido ante Liverpool por el Apertura 2013. Pero con el tiempo el viento cambió y fue la hinchada de Peñarol la que se enfureció con él en el Clausura 2016 por unas manos no sancionadas contra Wanderers en el Viera.

"Estamos en un país con dos equipos muy fuertes y se genera que si tenés un arbitraje polémico con uno te encasillan que sos del otro. Hay que saber mantenerse alejado de eso. No tengo problemas con ningún equipo, ya he ido a la cancha de Nacional y a la de Peñarol y realmente no tengo problemas con jugadores, técnicos ni dirigentes", explicó.

En Argentina, por haber sido juez de VAR en la polémica semifinal de River Plate-Lanús de la Libertadores 2017, ha sido blanco fácil de ese peligroso grupo de hinchas con micrófono que se autodenomina "periodistas partidarios". Harto de escuchar y leer insultos de toda clase, Cunha hasta sopesó la posibilidad de llevar a alguno a juicio, algo que descartó.

"La experiencia te enseña a no meterte mucho en las redes sociales. Al insulto de la gente en las canchas estás acostumbrado, es algo a lo que no le prestás atención. He estado con tribunas enteras insultándome y no pasa nada. Eso sí, hay gritos de hinchas que me han hecho reír. En un Wanderers-Racing antes de irme a Rusia un hincha del equipo que ganaba me gritó: 'Dale Cunha, terminalo que se te va el avión'", recordó.

¿Podrá dirigir en Uruguay de la misma forma que lo hizo en Rusia donde se vio en líneas generales una tendencia a dejar jugar y a mostrar pocas tarjetas?

"Aspiro a que sí", contestó. "Pero creo que un árbitro no puede atarse a decir que 'soy o no soy tarjetero'. Porque cada partido es distinto. He tenido partidos de 12 tarjetas y otros, como un Rampla-Cerro en el Olímpico, en que no saqué ninguna. Eso pasa por tener el control del partido. A veces los jugadores colaboran para que así sea y otras veces no y hay que sacar tarjetas. El árbitro tiene que ir leyendo el juego y actuar en función de ello".

Una vivencia Mundial

"La aventura del Mundial empezó dos meses después de Brasil 2014 con un curso dictado en Chile para precandidatos para Rusia 2018. Ya era árbitro FIFA pero tenía muy poco rodaje en Sudamérica. Ese fue el lanzamiento de mi carrera internacional", recordó.

Cunha, criado en el Cerro y volante creativo que probó suerte en Progreso y Rampla Juniors, debutó en Primera como juez en un Racing-Miramar Misiones en 2011 y su primer partido internacional fue en 2014 por Copa Sudamericana en un General Díaz-Cobresal.

Quién te ha visto y quién te ve para pasar de esos olvidables (salvo para él) partidos a un Francia-Bélgica por la semifinal de un Mundial.

Pero el camino fue largo. En 2015 le tocó el Sudamericano sub 20 de Uruguay y la Copa América de Chile donde impartió justicia en Colombia-Venezuela, Chile-Bolivia y, por cuartos de final, en Brasil-Paraguay. En 2016 estuvo en la Copa América Centenario y a fin de ese año y en 2017 fue juez de VAR en los mundiales de clubes. En 2017 también estuvo en el Mundial sub 20 de Corea del Sur.

"Mi objetivo en Rusia era ganarme el segundo partido porque después de pitar el primero iba a ser evaluado", explicó.

Le cortó la cinta al VAR

En aquel primer partido, Francia-Australia, le pasó de todo. Fue el primer juez que tuvo que recurrir al VAR para sancionar un penal sobre Antoine Griezmann que en la cancha no pudo apreciar.

"No quería inaugurar el VAR, porque que te llamen a revisar una jugada significa que algo no viste. Pero hay que tener la cabeza abierta para el arbitraje, para aceptar que el que está detrás de la pantalla está para colaborar. La decisión igual siempre es del árbitro central y a veces hay que tener la humildad de cambiar".

Cunha contó detalles del funcionamiento de la vedet del Mundial: "El juez siempre está en comunicación con los dos líneas y el cuarto árbitro. Los jueces de VAR nos escuchan siempre, pero para hablar deben apretar un botón. Ahí te explican que vieron algo que vos no pudiste apreciar en una jugada y te aconsejan revisarla. Cuando vas a la pantalla pasás a ser un juez de VAR. Ahí pedís el mejor ángulo, distintas cámaras y los de VAR no están para consultar ni para inducir la decisión sino que esta la tomás vos".

"Nadie creía en el VAR antes con la experiencia de los mundiales de clubes, pero ahora con este Mundial la percepción cambió en forma rotunda. Es parte de conocer y entender cómo se aplica la tecnología", argumentó Cunha.

Su evaluación de la herramienta es altamente positiva: "El objetivo del VAR es hacer justicia y me parece fantástico. Nadie puede decir que del Mundial se fue por un error escandaloso. Seguirán habiendo jugadas grises, pero ahora lo definen los jugadores en la cancha. Además, tiene otros efectos muy positivos: el fútbol cambia, los jugadores no simulan tanto porque quedan expuestos, hay menos agarrones en el área y hubo muchos más goles de pelota quieta".


1) La mirada crítica

En el fútbol hay un montón de jugadas que son grises, opinables, discutibles y que admiten ser interpretadas de más de una forma. "A veces me da un poco de bronca cuando la prensa dice 'claro penal' y nosotros hemos tenido cursos donde entre 10 jueces no nos ponemos de acuerdo ni llegamos a una conclusión 100% determinante. Pero bueno, tenemos que convivir con eso, está bueno que todos opinen pero a veces se sacan conclusiones muy rápidas en jugadas que son muy finas", dijo.

"La selección de Uruguay se adaptó bárbaro al VAR y solo tuvo tres amarillas. Se cuidó mucho de no pegar, de no generar faltas cerca del área como con Cristiano Ronaldo. Vamos en una dirección donde las estrategias pasan a ser solo futbolísticas".

En el fútbol local es otra historia. Menos mal que Cunha dice estar preparado para volver.

2) La charla "cordial" con Sergio Ramos
"Ya sé que eres uruguayo y que no nos quieres como rivales". Lo dijo Dani Carvajal durante el Mundial revelando palabras de Sergio Ramos a Cunha en el partido entre España e Irán. "No hago público lo que hablo con los jugadores", se excusó el árbitro. "Pero sí es verdad que (Ramos) tiró alguna broma pero siempre con buena onda, fue una charla muy cordial", expresó con una sonrisa.

3) Una semifinal consagratoria
Sin partidos en octavos ni cuartos de final, a Cunha le tocó arbitrar la semifinal entre Francia y Bélgica. Hizo un trabajo impecable y solo dejó una duda sobre una falta sobre Eden Hazard cerca del área sobre el final: "En esa jugada estaba al lado y veo que el jugador pudo buscar el contacto, para mí no fue tan clara, pero siempre se le puede errar. Creo que salió un partido bárbaro", expresó.

LAS FRASES

"Yo veo que en Uruguay hay una facilidad brutal para reclamar tarjetas amarillas; acá se pide tarjeta por todo. En el Mundial se vio algo totalmente distinto, se dejó jugar, y hay que ir adaptándose a eso".

"En Uruguay siempre se habla de la picardía en el fútbol, de sacar ventaja de algún agarrón en el área o de la viveza de cometer alguna infracción que el juez no pueda ver. Con el VAR eso se termina, porque en definitiva eso no es picardía, eso es trampa".

Andrés Cunha

Árbitro Uruguayo

LLEGÓ JUSTO A TIEMPO

Lesionado
en febrero

"En marzo fui confirmado para el Mundial, pero en febrero sufrí rotura de meniscos. Estaba confiado en llegar, pero tanto yo como la gente de FIFA estábamos preocupados. Le metí horas y horas todos los días en el gimnasio para recuperarme y por suerte después la Conmebol me dio rodaje en la Libertadores". Cunha se operó con Daniel Rienzi e hizo la recuperación con los profes Sebastián Urrutia e Ignacio Silva.

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