Pasar de la industria del fintech a la del streaming. Fundar una empresa, crecer y vender. Fracasar, tener éxito y volver a fracasar. Quizá, de esta forma, se puede describir la vida empresarial de más de 20 años de Daniel Padilla y Diego Tayler, ambos fundadores de OnePlay. La recorrida profesional de Padilla y Tayler data de unos cuantos años.
Algo que tuvo en común, es que todo el tiempo la tecnología fue parte de las diversas empresas que fundaron. Actualmente, además de OnePlay, están operando con Nation Traffic –una empresa que crea soluciones para la industria financiera-.
Ambos empresarios siempre tuvieron el anhelo de meterse en el rubro de la comunicación y el entretenimiento, pero por diversos motivos nunca lo podían hacer. “Siempre intentábamos entrar, pero había uno más grande y en ese momento eso nos complicaba”, rememoró Padilla.
Sin embargo, en 2020 decidieron dar el salto para crear OnePlay. Básicamente, lo que realiza la empresa es ofrecer a clientes corporativos diversos contenidos audiovisuales y de streaming.
Por ejemplo, un banco compra los servicios de OnePlay y quienes sean usuarios de la entidad financiera podrán tener acceso a los contenidos de la compañía de Padilla y Tayler. “El suscriptor nunca se entera de que nosotros estamos detrás de todo”, dijeron.
Actualmente, tienen diversos acuerdos con “pesos pesados”, como por ejemplo Universal Studios, DreamWorks, Universal o Sony. Esto les permite tener a disposición estrenos, incluso antes de que salgan en las grandes pantallas del cine.
Cuando la empresa todavía estaba en el papel, la pregunta recurrente era: ¿cómo hacer para competir con los grandes como Amazon y Netflix? Para esto, explicó Padilla, decidieron apostar por las empresas ya que suelen tener un público dispuesto a consumir contenidos audiovisuales.
Los clientes de OnePlay, pueden ofrecer experiencias personalizadas gracias a las soluciones tecnológicas que la compañía elabora.
“Son bancos, supermercados, clubes de fútbol. Ellos tenían un montón de gente cautiva pero no una herramienta de comunicación”, dijo Tayler. Para poder lograr una operativa exitosa, los empresarios manejan algunos pilares fundamentales.
Además de tener acuerdos con los principales estudios, previeron garantizar el acceso desde cualquier dispositivo en el resto de los países del continente.
Por fuera de los productos más conocidos, también apuntaron a la producción local. Esto lo hicieron en países disímiles, que van desde Paraguay, El Salvador hasta Perú. “En cualquier caso, si existen problemas, la solución corre por cuenta nuestra y no de nuestro cliente”, explicó Padilla.
Fracasos y aciertos
En la vida de cualquier empresario, el fracaso y el éxito es casi parte de la rutina. Pero, con los años y la experiencia ganada, algunas cuestiones se prevén con más tiempo y el golpe no termina siendo tan duro.
Uno de los aprendizajes, es que en tecnología y específicamente en contenidos, todo evoluciona muy rápido. A modo de ejemplo, Padilla comentó que el grueso de la población ya no consume de la misma manera y eso termina siendo una oportunidad si se sabe aprovechar.
Eso fue lo que hicieron los dos uruguayos. Gracias a los acuerdos que lograron, este año estrenaron cinco películas al mismo tiempo que en Estados Unidos.
Estos “éxitos” que lograron, llegaron luego de un ida y vuelta hasta tener todos los detalles pulidos para poder inaugurar la empresa. Tayler rememoró que fue difícil encontrar un camino en donde todo estuviera alineado hacia dónde querían llegar.
“Intentamos por varios lados, pero nos dábamos cuenta de que no íbamos a conseguir nada. Hasta que en determinado momento, se dio el clic y anduvo”, afirmó.
La pandemia
Los meses duros de la pandemia, no fueron complejos desde el punto de vista de la operativa ya que muchos se pasaron al streaming. Sin embargo, al ser una empresa en pleno crecimiento, las negociaciones son casi permanentes.
A comienzo de año, muchos acuerdos no se firmaron porque las otras partes debieron parar el negocio a raíz de la crisis sanitaria. Tayler agregó que muchos ni siquiera sabían si iban a salir “airosos” de la crisis, por lo que hay contratos aún sin terminar.
“Acá en Uruguay capaz que no se sintió tanto, pero en otras regiones había empresas que no tenían un empleado sin coronavirus. Esos meses los vivimos con mucha ansiedad”, rememoró Padilla.
De igual modo, al tener espalda financiera, los empresarios pudieron soportar los embates del covid-19. Para eso priorizaron mantener lo logrado, a pesar de que no pudieron crecer en materia de ingresos. Esta es una de las razones que les permite seguir pensando en grande de cara a lo que vienen.
El objetivo primordial será tratar de seguir creciendo y adelantaron que están negociando con “un cliente muy grande”. “En caso de que se confirme, creo que va a haber un quiebre porque es un actor que nadie se imagina”, subrayó Padilla.