17 de octubre de 2022 17:51 hs

Fritran, distribuidora de productos de Conaprole, y el sindicato están enfrentados desde hace semanas. El gremio afirma que el conflicto es por el despido del presidente, lo que configura persecución sindical. El dueño sostiene que fue por notoria mala conducta, ya que el trabajador realizaba tareas para otra empresa dentro del horario laboral.

El propietario de Fritran, Carlos Moreira, fue entrevistado este lunes por Informativo Carve y sostuvo que desde su creación, la empresa ha soportado “palos en la rueda” por parte del sindicato.

Hace cinco años, Conaprole decidió vender las acciones de Cemesa (la distribuidora). Moreira las adquirió y fundó Fritran. “Cuando llegué era el cuco que venía a destruir la empresa y fundirla. Hablé con la gente y le dije que venía a trabajar, a ganar plata y a llevar la empresa adelante”, relató.

Más noticias

El empresario señaló que durante los dos primeros años invirtió en camiones nuevos e incluso compró una subdistribución de otros productos que puso a disposición de los vendedores para que la agregaran a la cartera de clientes. Pero los trabajadores no la aceptaron por distintos motivos. “La idea siempre fue cansar a Carlos Moreira para ver si se va y volvemos a ser Conaprole”, indicó.

El propietario sostuvo que los problemas en la empresa nunca fueron por motivos salariales. Añadió que el año pasado fue de los primeros en acordar los sueldos y los ajustes. “Me comí paros por los laudos de Conaprole (que no estaba acordados) cuando en la empresa ya habíamos laudado”, explicó. Aclaró que Fritran no se encuentra dentro del grupo de Consejos de Salarios que corresponde a la industria láctea, ya que es una distribuidora.

Camilo dos Santos

“No tenemos nada que ver, no industrializamos nada. Somos vendedores de los productos que comercializa Conaprole”, señaló. El último cortocircuito entre la empresa y el sindicato llegó por el despido de un empleado.

El trabajador nunca hacía las tareas que tenía que hacer. Tuvo amonestaciones de menor grado. Estuve tres años y medio sin observar ni sancionar a nadie. Y tuve motivos de sobra”, mencionó. La razón del despido fue que luego de una investigación administrativa se comprobó que el funcionario, en su horario laboral, utilizaba la computadora para cumplir tareas para una empresa de cobranza de la cual era dueño.

“Era mecánico y tenía una computadora en el taller para registrar los services y las reparaciones de los camiones. Pero trabajaba desde ahí para su propia empresa”, denunció Moreira.

Por ese motivo fue despedido por notoria mala conducta. El sindicato no aceptó el despido y solicitó que al empleado se le aplicara la máxima sanción prevista de 14 días de suspensión. Pero la empresa no dio marcha atrás y el sindicato ahora exige que el trabajador sea retomado.

El empresario contó que mientras se desarrollaba la investigación administrativa, se le avisó que el empleado había sido elegido presidente del gremio. “Afiliado o no, fue notoria mala conducta”, consideró Moreira.

Las dos partes se mantienen firmes pese a la intervención del Ministerio de Trabajo (MTSS) que buscó acercar las posiciones. “No tuvo éxito; cada charla era una pelea”, resumió el empresario.

Por los paros y las medidas que se realizan la empresa verá comprometida su viabilidad, agregó.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos