Rusia ha creado cuatro vacunas hasta ahora, comenzando por su producto principal, Sputnik V, una de cuyas versiones de una inyección en vez de dos, Sputnik Light, fue homologada por las autoridades sanitarias este jueves.
Putin se unió de esta manera a Estados Unidos, que anunció este miércoles que tiene una postura favorable a una liberación de las patentes. No hizo, sin embargo, la más mínima referencia a esta proposición de Washington, sino que la describió como una "idea en Europa".
La Unión Europea aseguró "estar lista para discutir" ese tema, que se tratará en la cumbre de sus 27 Estados miembros el viernes, aunque se muestra escéptica sobre la eficacia de tal medida para acelerar la vacunación mundial. Hasta ahora, estaba opuesta a la idea.
La propuesta
La propuesta, presentada el 2 de octubre por Sudáfrica e India, ha recibido desde entonces el apoyo de un centenar de países y de grandes ONG, activas en los derechos humanos o la lucha contra la pobreza.
El texto inicial propone acordar una derogación temporal a ciertas obligaciones resultantes del Acuerdo sobre derechos de propiedad intelectual que afectan al comercio (ADPIC) para que cualquier país pueda producir vacunas sin preocuparse de las patentes, así como medicamentos y otros materiales médicos.
La derogación duraría hasta "que se haya implementado a escala mundial una vacunación ampliamente extendida, y que la mayoría de la población mundial esté inmunizada".
El Consejo general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), órgano de decisión supremo, debatió el tema este miércoles, antes del anuncio espectacular de Washington.
India y Sudáfrica han prometido presentar rápidamente un texto enmendado que incluya "compromisos", según la OMC.
Tres reuniones dedicadas a este asunto se van a celebrar antes de fin de mayo y luego el 8 y 9 de junio.
A favor
Los países a favor de la iniciativa, apoyados por ONG como Médicos sin Fronteras o HRW, y también por la Organización Mundial de la Salud (OMS), consideran que gracias a la multiplicación de lugares de fabricación se facilitaría el rápido acceso a productos médicos y a precios asequibles a los países más desfavorecidos.
Marruecos, Egipto, Indonesia o Pakistán han indicado que tenían las "capacidades de producción" si se suspenden las patentes.
"La Administración (Biden) cree firmemente en las protecciones a la propiedad intelectual, pero para acabar con esta pandemia apoya que se levanten estas protecciones para las vacunas contra el covid-19", declaró la representante estadounidense de Comercio Katherine Tai en un comunicado. Ello supone un radical cambio de opinión al respecto de Estados Unidos.
Para justificar la decisión, Tai evocó las "circunstancias extraordinarias de la pandemia" que, por ejemplo, sigue causando estragos en India, donde se registraron 3.980 muertes y mas de 410.000 contagios en 24 horas.
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, celebró la "decisión histórica" de Estados Unidos, mientras que su homóloga de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, la acogió "calurosamente".
Francia también se mostró favorable a discutir sobre la suspensión temporal, al igual que Rusia, que hasta ahora ha creado cuatro vacunas anticovid, entre ellas Sputnik V y su versión monodosis Sputnik Light, homologada este jueves.
Menos entusiasta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo este jueves que "la Unión Europea (UE) está lista para conversar sobre cualquier propuesta que responda a la crisis de forma efectiva y pragmática".
En contra
El gobierno de Angela Merkel expresó este jueves la importancia de que las patentes de las vacunas anticovid sigan protegidas, luego de que Rusia y Estados Unidos se mostraran a favor de suspenderlas.
"La sugerencia de Estados Unidos para suspender las patentes de vacunas anti covid-19 tiene importantes implicaciones para la producción de vacunas como un todo", afirmó una portavoz del gobierno alemán, quien añadió que "la protección de la propiedad intelectual es una fuente de innovación y debe seguir así en el futuro".
Agregó que "los factores limitantes en la producción de vacunas son la capacidad de producción y los altos estándares de calidad, no las patentes".
Berlín ha dicho que las empresas farmacéuticas ya trabajan con sus socios para incrementar su capacidad de producir vacunas.
Alemania es sede de BioNTech, que desarrolló junto a Pfizer la primera vacuna contra el covid-19 en ser aprobada el año pasado en los países occidentales
Para Thomas Cueni, presidente de Federación internacional de la industria farmacéutica (IFPMA), "suprimir patentes o imponer una suspensión no va a producir una sola dosis (de vacuna) más. Es ante todo una cuestión de pericia". Pero el frente de países opuestos se resquebraja tras el cambio de Washington.
Estos opositores citan el esfuerzo financiero realizado por los laboratorios --miles de millones, en parte con fondos públicos-- y el freno a las inversiones futuras que se produciría si no se obtienen beneficios. Los grupos farmacéuticos subrayan que han suscrito ya 275 acuerdos de asociación, incluso de transferencia tecnológica, para aumentar lo más rápido posible la producción y llegar a producir 10 mil millones de dosis en 2021.
Muchos industriales subrayan que el problema no es tanto la propiedad intelectual como las barreras aduaneras o la penuria de ciertos ingredientes, que pueden paralizar la producción. Estiman además que más de un centenar de ingredientes que entran en la fabricación de una vacuna son difíciles de encontrar actualmente, sea porque su exportación está bloqueada o porque su demanda es muy elevada.
Farmacéuticas descontentas
Por el momento, las patentes están principalmente en manos de los laboratorios estadounidenses, que en general se oponen a su eliminación porque, según ellos, esto les privaría de ingresos para financiar sus costosas innovaciones.
Stephen Ubl, presidente de la federación estadounidense (PhRMA), dijo que la decisión de suprimir las patentes podría "debilitar aún más las ya tensas cadenas de suministro y fomentar la proliferación de vacunas falsas".
"Una suspensión es la respuesta sencilla pero incorrecta a un problema complejo", aseguró por su parte la Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas (IFPMA).
El presidente de Pfizer, Albert Bourla, dijo a AFP que no está "para nada" a favor de la iniciativa y más bien sugirió acelerar la producción actual. Las patentes no son el factor limitante para la producción" coincidió en un comunicado su socio, el laboratorio alemán BioNTech.
AFP