La vicepresidenta de la República, Beatriz Argimón, reconoció que el escándalo que involucró al excustodio presidencial Alejandro Astesiano fue un "fuerte cimbronazo" para el gobierno.
“Depositar la confianza en alguien y recibir una traición es fuerte, para un mandatario o cualquiera de nosotros”, reflexionó la presidenta de la Cámara de Senadores en rueda de prensa desde el América Business Forum, consignada por Telemundo.
A pesar del episodio, “el gobierno sigue, está avanzando fuerte” en lo que tiene que hacer y “lo que se le prometió” a la población, dijo Argimón. A modo de ejemplo, indicó que, como país, Uruguay “tiene que transitar” un “avance en la inteligencia” del Estado.
Astesiano fue detenido en la residencia de Suárez y Reyes al volver a Uruguay tras pasar las vacaciones con Luis Lacalle Pou y sus hijos. A los pocos días fue imputado por suposición de estado civil, asociación para delinquir y tráfico de influencias, y se encuentra recluido en la cárcel de Florida a la espera del juicio oral y público.