La región del Cono Sur se consolida como la gran proveedora de productos lácteos del mercado internacional, y si bien los costos han subido para todos los países productores también es cierto que los precios han subido y que existe una mayor volatilidad, destacó a El Observador Agropecuario la ingeniera agrónoma María Elena Vidal, técnica de la Oficina de Programación y Políticas Agropecuarias (Opypa).
Vidal afirmó, por otra parte, que los costos de producción han aumentado en todo el mundo y que el Cono Sur no es ajeno a las tendencias mundiales. A veces “nos asustamos de lo elevado de nuestros costos, porque tradicionalmente en Uruguay estaban en US$ 0,12 a US$ 0,13 por litro, pero el precio de la leche era de US$ 0,15 y ahora tenemos costos de US$ 0,25 a US$ 0,26 y el precio superó los US$ 0,30 y este año se han registrado picos superiores a los US$ 0,40 por litro pago al tambero.
“Es cierto que tenemos más riesgo, más intensificación, más inversión, más tecnología y más volatilidad. El gran tema actual es la volatilidad de los precios y en eso el cambio climático colabora, en el sentido que se transforma en la gran amenaza que tiene el sector agropecuario mundial. El productor lechero necesita programarse, saber cuánto va a producir y a qué costo y qué precio va a recibir por su producción. Por lo tanto, los factores mencionados anteriormente de volatilidad y cambio climático juegan en contra de una actividad que necesita de la programación”, explicó la especialista.
Agregó que el productor tiene que saber el precio de los insumos al año siguiente y también necesita manejar la variabilidad del clima, que a veces resulta dramática, para lo cual tendrá que manejar prácticas de mitigación, porque estos factores llegaron para quedarse. En consecuencia, Uruguay tiene grandes oportunidades por el lado de la demanda, pero grandes desafíos por el lado de la producción.
Fuerte competencia por la tierra
El sector lechero enfrenta una fuerte competencia por la tierra, situación que ocurre en diversos países, inclusive fuera de la región. “Donde hay recursos naturales hay competencia por la tierra”, destacó la integrante de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), María Elena Vidal.
Explicó que el sector lechero compite con los granos, con la producción de carnes y otros rubros. Por lo tanto, “los productores han sabido enfrentar esta nueva realidad. Un lechero tiene que competir pagando hoy prácticamente el mismo precio que un productor de soja paga por la renta de la tierra. Pero existe una gran diferencia, el lechero va a estar ahí muchos años cuando arrienda un campo porque necesita estabilidad, mientras que el productor de soja en cambio puede estar o no porque cambian de lugar según la oportunidad de su negocio ”.
Es cierto que con tecnología e intensificación se ha podido compensar en parte esos efectos. El costo de la tierra se ha transformado en algo dramático, por ejemplo en Nueva Zelanda están con precios de la tierra muy altos y con márgenes muy estrechos de ganancia para el productor.