Fútbol > EL TAPADO DE LA FECHA

El delantero que pelea el peso

Alex Silva vivió descensos, fracturas y sigue luchando en el fútbol para hacer la diferencia económica

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14 de marzo de 2017 a las 05:00

Mientras los hinchas caminan la tribuna ofreciendo almanaques "a voluntad" y la clásica rifa de la camiseta, los jugadores se rompen el alma en la cancha. Es la eterna lucha de Rampla Juniors. Una constante de su vida.

No es sencillo defender la camiseta rojiverde. Hay que tener la piel curtida. Alex Silva parece a medida. Se formó en un club plagado de dificultades, pasó por Segunda División y hasta jugó en la Segunda Amateur, donde le advirtieron: "Mirá que te matan a patadas".

Se tomó un avión y se fue a experimentar a un club nuevo de Honduras. Se fracturó y volvió. Otra vez a vivir el ascenso. Ducha con agua fría, salarios bajos y ver la pelea a diario de compañeros que tenían que salir a trabajar.

El presente de Alex no cambió demasiado. Acaso su nombre empezó a sonar más que de costumbre. Su historia tiene un inicio, pero no un final. Continúa...

"Me inicié en Central Español, un equipo que siempre la pelea por no descender. En 2009 debuté con Obdulio Trasante como entrenador. El primer año nos salvamos pero en 2011 nos fuimos a Segunda", comenzó contando el delantero de Rampla a Referí.

Central lo dejó libre y se fue a Boston River. Por aquellos tiempos era un equipo fuerte en el ascenso. Pero sucedió lo inesperado. "Se fueron los argentinos que gerenciaban y el Boston quedó complicado en lo económico. Estuve dos años, peleamos los playoffs y no se dio".

Terminado el semestre surgió la chance de reforzar a Oriental en una Liguilla en Segunda división Amateur (la ex "C"). No lo pensó pese a las advertencias. "Cuando llegué me dijeron que era complicado, mirá que te van a matar a patadas. Recuerdo un partido con Basáñez, en el que la gente nos gritaba de todo afuera. Pero como era una Liguilla por el ascenso no me tocó vivir la parte más cruda de ir a las canchas complicadas de la C", rememoró Silva.

El equipo jugó la final con Villa Española pero no pudo lograr el objetivo. Emigró a Honduras pero una lesión lo hizo volver. Como en el Villa había quedado un buen recuerdo lo llamaron.

"La pelea en el Villa fue linda. El equipo estaba bien conformado, se trabajaba bien, un equipo de barrio, pero no pudimos ascender y volví a Oriental para un torneo corto de siete partidos. Anoté una cantidad de goles y después de emigrar a Chile (a Ñublense) y regresar, me llamó Torque".

Alex se encontró con una realidad sorprendente en Torque.

"Una mina de oro. Hay capitales extranjeros gerenciando y a los jugadores le dan todo. Son muy profesionales. El día a día es divino, buena ropa, desayuno, almuerzo, sueldos al día, pero llega el fin de semana y jugás en la B y con 50 personas en la tribuna".

Ahí lo detectó Rampla. Apremiado por los tiempos, los picapiedras fueron a buscar jugadores al ascenso. Alex se encontró con un club donde la lucha es diaria.

"Un equipo de barrio, con unmundo plagado de dificultades donde todo es a pulmón. Hay que sobrellevar las dificultades día a día. El agua fría, ropa para entrenar la mínima, pero estamos al tanto del esfuerzo que realizán los hinchas con las rifas", comentó.

Rampla arrancó con la meta de la permanencia como primer objetivo. "Es bravo jugar con la cruz del descenso. Pero vamos bien. Esta campaña se explica porque tenemos hambre de gloria", dijo el goleador.

Alex dice que no pasa dificultades porque vive con sus padres, empleados y laburantes. "Gracias a su apoyo no tuve que preocuparme de hacer otra cosa. No hice la diferencia, sigo peleando el peso en el fútbol. Por ahora es una inversión. Vivo al día y esperando el pase. Terminé el liceo y hace unos días me anoté en el Isef para estudiar para profesor de educación física, pero no quedé. Es otra alternativa. Hay que buscar por todos lados. A esta altura de mi vida necesito hacer algo más allá del fútbol, ya tengo 26 años".

La frase

"Rampla funciona a pulmón. Estamos al tanto que los hinchas hacen colectas y venden rifas para obtener dinero. Somos un equipo joven con hambre de gloria"

Jugó en el curioso Parrillas one

Alex Silva emigró por primera vez en el año 2014. Unos pocos partidos en la Segunda División Amateur (la ex "C") le sirvieron de trampolín para pasar a Parrillas One de Honduras. Se trata de un equipo poco conocido, con una temporada en Primera. Fue fundado en 1993 y los primeros planteles eran formados por trabajadores de la empresa Parrillas y Repuestos One que jugaban los sábados en ligas amateurs.
"Un equipo recién ascendido, en crecimiento. Me fue mal. Jugué un partido y me quebré el quinto metatarsiano. Me recuperé ahí pero me tuve que venir", rememoró Alex Silva.

Otra salida sin éxito

En 2016 el delantero picapiedra tuvo una nueva experiencia en el exterior, esta vez en Ñublense de Chile. Todo le resultó nuevo. "Pasé a vivir solo y eso me cambió la vida en el día a día porque me tenía que hacer todo", comentó Silva a Referí.
En Ñublense encontró un equipo súper profesional. "Junto con Cobreloa era uno de los grandes del ascenso pero me fue más o menos. Apostamos a ascender pero no pasamos ni los playoffs y me tuve que volver. Jugué 13 partidos de 15 y marqué un solo gol", recordó el goleador de Rampla.

La trayectoria

Central Español (2009 a 2011), Boston River (2011 a 2013), Oriental de La Paz (2014), Parrillas One de Honduras (2014), Villa Española (2015), Oriental (2015), Ñublense (2016), Torque (2016) y Rampla Juniors (2017).

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