La de esta semana será la segunda Expoactiva consecutiva con la soja a US$ 500 por tonelada. Un precio que suena como el chocar de copas en un brindis de los muchos que acompañarán la actividad. Será además el segundo año consecutivo con producción récord de la oleaginosa. Este doble récord sacudirá a buena parte de la economía uruguaya. Moverá a miles de camiones, a cientos de cosechadoras, a miles de trabajadores y a centenares de empresas. Moverá las exportaciones uruguayas tal vez a un nuevo récord en 2013, que disimulará las dificultades de competitividad que atraviesan otros sectores.
Porque será también la segunda vez en la historia en que ese buen precio coincida con un buen rendimiento. La producción uruguaya va a estar cercana a los tres millones de toneladas, una cifra nunca alcanzada hasta ahora. Hay sembradas entre 1,2 y 1,3 millones de hectáreas y el rendimiento promedio se ubicará en el entorno de los 2.500 kilos por hectárea, por segundo año consecutivo.
Este buen rendimiento se logrará porque las lluvias han ayudado y porque con los buenos precios el manejo ha cambiado. Ya no se fertiliza solo con fósforo. Ahora la lista es larga: fósforo, nitrógeno, potasio, boro, calcio. Se le empieza a devolver al suelo no solo los grandes minerales de los habituales manuales de fertilización, sino un mayor detalle de lo que la soja extrae del suelo.
Si no hay sorpresas de último momento, la cosecha de soja, maíz y sorgo será muy buena, récord en soja y tal vez en maíz. La disponibilidad de agua para los cultivos fue casi permanente en la mayoría del territorio uruguayo. Hubo algunas zonas que sintieron los rigores de enero registraron pérdidas de área tanto en maíz como en soja.
Pero a pesar de esos baches, la oleaginosa marcará va a lograr su primera zafra de tres millones de toneladas, aproximadamente 10% más que la anterior que ya había sido récord por lejos.
Pero a diferencia del anterior, en este año el dato de los US$ 500 y de los buenos rendimientos vendrá con más relativizaciones.
Los costos son mayores cada año, el precio del glifosato ha aumentado, aunque no lo han hecho los fertilizantes ni el gasoil. Además los buenos márgenes de la zafra de cultivos de verano será una compensación respecto a las pérdidas de la zafra de invierno que cerró con pérdidas.
Las lluvias abundantes que favorecen a los cultivos de verano fueron un daño para los cultivos de invierno.
Y aunque el precio es el mismo del año pasado, viene con una diferencia sustancial. Un año atrás la muy mala cosecha de Brasil, Argentina y Paraguay llevaba los precios hacia arriba.
Y mientras llovía en Uruguay no lo hacía apenas al norte del río Cuareim. De modo que durante la exposición los precios iban en veloz ascenso, y luego de la misma siguieron de largo hasta los US$ 600 por tonelada.
Este año la situación es diferente. Los precios resisten por encima de los US$ 500. Pero ahora lo que se viene es una cosecha récord desde los países vecinos que levantarán 30 millones de toneladas más de soja que en la cosecha anterior. Brasil liderará pasando de 66 a 83 millones de toneladas.
Argentina pasará de 40 a 49 millones de toneladas (aunque según el USDA serán 51,5 millones de toneladas). Paraguay que sufrió mucho con la sequía del año pasado también suma para casi duplicar su producción de 4,5 a 7,5 millones de toneladas.
Un año atrás se esperaba una siembra récord en EEUU, pero no se imaginaba que los cultivos estadounidenses serían afectados por la peor sequía en décadas. La cosecha de soja de EEUU ha bajado por dos veces. En 2010 los estadounidenses levantaron 90 millones de toneladas, en 2011 bajaron a 84 millones y el año pasado solo pudieron cosechar 82 millones. Ahora se va a otra siembra récord en EEUU y los suelos solo han recuperado levemente la humedad por lo que el factor clima volverá a estar definiendo la marcha futura de los mercados. Pero se espera una cosecha récord de 92 millones de toneladas.
Con 30 millones de toneladas más empezando a cosecharse en el Mercosur y 10 millones más que se esperan en EEUU, los mercados están bajo potencial presión.
Los precios del segundo semestre del año están bajo la amenaza de una posible doble cosecha abundante, en la región y en EEUU. Pero por ahora los chinos quieren comprar y hay poca soja. Y los argentinos siguen ávidos por sembrar. Las tierras agrícolas del litoral se ofrecen a 1.000, 1.100 y hasta 1.200 kilos de soja por hectárea. Para plantar hay que arriesgar. Y no solo arriesgar en términos monetarios. Quien plante en suelos marginales o no haga uso de rotaciones sustentables quedará expuesto a multas por montos importantes.
De modo que el negocio agrícola está ante nuevos desafíos y factiblemente más dispuesto que nunca a explorar sistemas ubicados fuera de las zonas agrícolas tradicionales donde el precio de la tierra se mantiene como un costo difícil de asumir.
Por el momento la agricultura de verano de Uruguay viene ligando climáticamente. Por un lado la generosidad de las lluvias desde el comienzo de febrero de 2012 que salvó a la cosecha anterior. Luego la generosidad pluvial desde agosto de 2012 hasta el presente. Pero además viene manteniendo el precio por las sequías ajenas.
El precio sostenido durante un año en referencias antes solo alcanzadas ocasionalmente puede dar la sensación de que estos han pasado a ser los precios normales. La sucesión de la sequía que golpeó las pasadas cosechas del Mercosur y EEUU sostuvo los precios hasta ahora. En las próximas semanas empezará a jugarse el partido en EEUU.
El desafío no será solo por los costos que se darán en las chacras. La agricultura empieza una etapa en la que las rotaciones no solo podrán determinarse sobre el criterio de la optimización económica de corto plazo. Y además estará el desafío logístico, en el que incide la mayor producción paraguaya que exigirá la operativa de Nueva Palmira al máximo.
Del lado de la demanda está China con su población de casi 500 millones de cerdos que cada día deben comer su harina de soja.
¿Está el mercado en condiciones de absorber dos cosechas gigantes consecutivas? ¿Seguirá la sequía en EEUU y volverá a levanta los precios?
Apenas termine la Expoactiva y empiece la siembra estadounidense empezarán a conocerse las respuestas.
Faz ganadera
La Expoactiva es esencialmente una muestra agrícola, pero la coexistencia de agricultura y ganadería es cada vez más estrecha. Por un lado por el cupo de carne de alta calidad 481 que va consolidando su presencia y requiere una finalización a grano de los animales, por otro por China que sigue empujando al mercado de la soja y también está el mercado de la carne.
Agricultura y ganadería van en camino a coexistir cada vez más. Los feedlots, el maíz, el sorgo, van a ir juntos, en algunos casos se unirán al riego y a las pasturas.
El récord de exportaciones de carne a China en este año envía mensajes importantes: agrega seguridad al negocio ganadero.
Por la vía de los planes de uso y manejo de suelos también será cada vez más necesaria la introducción de pasturas en las rotaciones. De modo que habrá cada vez más agricultura en zonas no agrícolas y cada vez más pasturas en las zonas agrícolas, tanto en el formato de verdeos como en la modalidad de pasturas algo más prolongadas que ayuden a equilibrar la ecuación junto al maíz y al sorgo.
El novillo gordo se estabiliza por encima de US$ 3,50 por kilo carcasa, el abastecimiento de maíz y sorgo se estabiliza en niveles que aseguran un abastecimiento a las empresas ganaderas intensivas, la elaboración de verdeos se dispara y en algún momento acompañarán las pasturas perennes, en una tendencia que en la venta de semilla de festuca ya es notoria.