El nombre de uno estará al frente de un espacio que abraza a varios sectores con similares sensibilidades –aunque de trayectorias diversas–, y el otro cierra la lista en una posición simbólica y de "honor", que lo posiciona a su vez como líder emergente del espacio.
El primero es el del exministro de Economía y exvicepresidente Danilo Astori, y el último el del senador y exministro y expresidente del Banco Central, Mario Bergara, en una nómina que se oficializó tras el plazo límite de este lunes.
En su momento compañeros de equipo económico y espacio político, ambos son hoy por hoy exponentes de grupos de peso en el Frente Amplio que, a pesar de sus coincidencias, no lograron dejar atrás sus diferencias para votar unidos en las elecciones nacionales y departamentales de 2019 y 2020.
La elección interna del Frente Amplio, que tendrá lugar el próximo 5 de diciembre, materializará a través de la lista 95 (Convocatoria Seregnista Progresistas) una conciliación trabajada durante varios meses, en función del aprendizaje que dejó el último ciclo electoral y los primeros meses en el llano de la oposición.
Asamblea Uruguay, Fuerza Renovadora, Plataforma (del exdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García), el Partido Demócrata Cristiano, Magnolia (del exintendente Christian Di Candia), Movimiento Humanista, Izquierda Cristiana y el Frente Río Negro están alineados en el ala política que busca consolidarse como una opción electoral hacia 2024. En concreto: como la expresión más "moderada" en la coalición de izquierda o el contrapeso de otras fuerzas como el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Partido Comunista (PCU).
La clave para el acercamiento fue el ofrecimiento de Mario Bergara a Danilo Astori para que encabece la lista, confirmaron fuentes políticas a El Observador. Eso destrabó una relación que en el último quinquenio se había enfriado y hasta generado desavenencias.
Astori, fundador de Asamblea Uruguay, estará al frente de la lista en la elección interna, seguido de la exministra de Turismo y actual senadora Liliam Kechichian, que en la elección nacional se había aliado con Bergara, distanciándose en esa ocasión del sector del dos veces ministro de Economía.
El expresidente del Banco Central quedará en el último lugar, en el puesto 132° de los que componen la nómina. Entre los dirigentes del novel espacio señalan que esa posición se considera un reconocimiento al peso político del dirigente en esta ala más hacia al centro del espectro del Frente Amplio.
En la fuerza política se estila a reservar esos puestos para los referentes de sobrada reputación, usualmente fuera de la política activa. A modo de ejemplo, la Vertiente Artiguista cedió el último lugar al dos veces intendente y exministro Mariano Arana. En el caso de Convocatoria Seregnista Progresistas, se definió que el referente en gradual retirada –Astori– ocupe el primer lugar, y que el dirigente en ascenso –Bergara– ocupe ese último lugar.
Diego Battiste
Danilo Astori es uno de los dos líderes históricos del Frente Amplio que continúan con actividad política
A sus 81 años de edad, Astori está apartado de la discusión política más cotidiana y no ha ocupado la banca del Senado por la cual fue electo en 2019. El liderazgo del sector recayó así en José Carlos Mahía –quien lo ha suplido en la cámara alta desde el inicio del período– y el diputado Carlos Varela.
Consultado por El Observador para esta nota, Mario Bergara desistió de hacer comentarios.
Algunos dirigentes consultados aclararon que la conciliación entre Astori y Bergara no implica de por sí un pasaje de posta, ya que aún resta un largo trecho hasta la campaña de 2024. El propio Bergara, en entrevista semanas atrás con Desayunos Informales, sostuvo: "2024 es para mí el siglo XXIV. En dos o tres años pueden pasar muchas cosas".
Sin embargo, no son pocos los que lo dan como un hecho, y ven en la pequeña anécdota una señal más de un proceso ineludible.
Mientras tanto, desde la Convocatoria recalcan que el armado de la lista 95 buscó dar visibilidad a todos los que formaron parte del proceso. El espacio apoya la candidatura de Fernando Pereira para presidir el Frente Amplio, y al mismo tiempo buscará hacerse un lugar en la orgánica de la fuerza política. Entre los sectores que conforman la lista aspiran a obtener de 15 delegados hacia arriba en el Plenario Nacional, que es el máximo órgano de conducción de la coalición de izquierdas. El MPP es hoy la primera fuerza en materia de representantes, con 18.
Ya sean "astoristas", "seregnistas" o "progresistas", las agrupaciones ahora agrupadas bajo un espacio común buscan dejar atrás la fragmentación y las diferencias que se arrastraron durante años y que quedaron expuestos en la campaña de 2019. Para las internas de ese año, la precandidatura de Bergara a la Presidencia no obtuvo el respaldo de los sectores por entonces alineados bajo el Frente Líber Seregni (FLS): Asamblea Uruguay, Alianza Progresista y Nuevo Espacio apoyaron en cambio a la figura del exintendente Daniel Martínez.
Meses después, a poco de cumplir sus 10 años de existencia el FLS implosionó por desacuerdos en la conformación de las alianzas electorales, y los sectores con similares sensibilidades votaron separados en sus listas al Parlamento, lo que les implicó menos de la mitad de las bancas en Diputados que les hubiera correspondido con todas sus adhesiones sumadas.
En las elecciones departamentales de Montevideo, Fuerza Renovadora de Mario Bergara se alineó a la candidatura del cirujano Álvaro Villar, mientras que el astorismo mantuvo su respaldo a Daniel Martínez. En esos comicios se consagró la tercera postulante, Carolina Cosse. A partir de ahí, con miras a lograr una alianza estratégica que seduzca a nuevos votantes para el Frente Amplio, se iniciaron las conversaciones que ahora esperan los lleven por mejores caminos.