Otro giro de “Marty” a su carrera cinematográfica. Y no solo por la increíble producción en 3D sino porque, también, por supuesto que en La invención de Hugo Cabret nadie funde a tiros a nadie, ni le parte un vaso de vidrio por la cabeza. En vez de todo eso, Scorsese se metió de lleno en una fantasía de la niñez que, de alguna forma, también logra cruzarse y conectar con la sensibilidad de la adultez. Y todo eso en una película que su hija pudiera ver, que era lo que el director quería, según confió a la prensa días antes del estreno.
El giro tierno de Scorsese en 3D
"La Invención de Hugo Cabret" es la primera incursión del director en esta tecnología, y sin tiros ni insultos