El director académico del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Ernesto Talvi, advirtió que si las condiciones de créditos internacionales se encarecen y se reduce el ingreso de capitales externos, Uruguay deberá realizar “ajustes macroeconómicos importantes”, en particular con recortes en el crecimiento del gasto privado y público. “Van a doler pero no van a matar”, acotó.
El economista inició ayer su presentación sobre la coyuntura macroeconómica bajo la premisa “Ante la incertidumbre económica y global y regional: ¿Cómo impactará en Uruguay y cuán vulnerables estamos?.
A juicio de Talvi, Uruguay podrá sobrellevar un “ajuste macroeconómico” sin una crisis financiera como ocurrió en el pasado producto del alto nivel de liquidez internacional y balances financieros mejor capitalizados y menos expuestos a la devaluación del peso. En este sentido, citó el caso de Chile que logró sortear con éxito un ajuste de su política macroeconómica ente 1998 y 2001, sin sobresaltos en su sistema financiero.
De todas formas, el think tank de Ceres advirtió como factor de “vulnerabilidad” macro, el “marcado divorcio”, iniciado en 2012, entre el crecimiento de la producción y los ingresos –que se desaceleraron–, y el del gasto público y privado, que siguió creciendo por el boom financiado por bajas tasas de interés y el arribo de capitales externos.
El director de Ceres comentó que las economías de la región, incluida la uruguaya, dejaron atrás la fase de “enfriamiento” que arranco en 2012 y que desde mayo de 2013 ingresaron a una “tercer fase” que está dada por un posible “cambio en la forma de financiamiento”, tras el anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de que podría elevar paulatinamente las tasas de interés desde fines de este año. “Más tarde o temprano. Nos guste o no, esa etapa va a llegar a su fin”, aseguró el analista. Explicó que con las subas de las tasas de interés a largo plazo en los bonos de EEUU entre mayo y setiembre (de 1,7% a 3%), el costo de financiamiento de Uruguay en el mercado internacional pasó de 3,2% a 5,2%. “No será lo mismo para Uruguay tener acceso al crédito y al capital al 3% que a tasas sensiblemente más altas y acordes con una situación de normalidad financiera en los países avanzados”, consideró.
Bajo este contexto, Uruguay junto a Argentina y Brasil, se encuentran dentro del grupo de países emergentes expuestos a una “alta vulnerabilidad” por un encarecimiento del crédito. Por ese motivo, Talvi advirtió que el déficit de 5% de la cuenta corriente que tiene el país se está financiando con “capital barato”. “Estamos gastando más de lo que nos ingresa y el crédito para financiar el gasto será más caro. Esto es lo que se viene”, proyectó.
“Si el financiamiento se vuelve más escaso y caro o se interrumpe de forma abrupta, consumidores, empresas y gobierno se verán forzados a apretarse el cinturón y a bajar el ritmo de crecimiento del consumo”, advirtió el director ejecutivo de Ceres. Con este nuevo escenario, las autoridades del gobierno deberán enfrentar “dos grandes desafíos”. En primer lugar, procesar los “inevitables ajustes macroeconómicos” y en segundo término “reimpulsar” el crecimiento económico con un contexto internacional que ya no será tan favorable. “El enfriamiento llegó para quedarse”, remarcó. El director de Ceres marcó como otra debilidad de la macroeconomía una moneda que está 32% por encima de su promedio histórico.
Descontento social regional
Por otro lado, el experto indicó que ya son apreciables en varios países de la región las consecuencias de un “cambio en el clima económico, con menor crecimiento y recursos menos abundantes para realizar políticas redistributivas”. Esto ha provocado un descontento en las clases medias emergentes en varios gobiernos de la región que reclamen una mejora de los servicios públicos (ver contratapa). “El gran desafío será administrar políticamente el descontento social,sin comprometer la estabilidad macroeconómica y el crecimiento”, aseveró. Evitar un incremento del déficit, el endeudamiento público y la inflación serán algunos de los grandes temas que deberán a afrontar los países de la región a futuro.
Críticas a datos que presentó Lorenzo
En un pasaje de su disertación, Talvi apuntó contra la última presentación que realizó hace poco más de una semana en ACDE el equipo económico encabezado por el ministro de Economía, Fernando Lorenzo. En esa oportunidad, las autoridades hicieron foco en los estímulos fiscales que el gobierno otorga para fomentar al sector productivo y las inversiones. Lorenzo dijo que Uruguay “es el país de América que tiene más apoyo al sector productivo”. El jerarca mencionó que el último año, los apoyos públicos alcanzaron los US$ 1.674 millones, equivalentes a 3,3% del PIB –entre gasto fiscal y beneficios fiscales–, lo que supera el déficit de 2,8% del PIB del último año. Desde 2007 se promovieron 3.900 proyectos con una inversión asociada de US$ 10.000 millones. Según los datos, de 704 proyectos analizados que accedieron al régimen de promoción, el ratio de exoneración del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas fue del 38% respecto a la inversión realizada. Sin embargo, Talvi puso ayer en cuestión la validez de este análisis. “Echar en cara que el Estado nos está dando una dádiva es un error analítico importante”, dijo el director de Ceres. Para el experto es un “error conceptual” que el gobierno mida la renuncia fiscal de los proyectos de inversión promovidos bajo la ley de promoción de inversiones. “Quizás muchas empresas no se hubieran instalado si no existiera una renuncia fiscal”, indicó. Agregó que bajo esta hipótesis, el Estado perdería ingresos. Por otro lado, recordó que hay que tener en cuenta que la carga impositiva (IRAE, Impuesto a la Transferencia de Utilidades y Patrimonio) de las empresas uruguayas supera el 40%. “Eso es abusivo”, rechazó.