El nadador etíope Robel Kiros Habte dio la nota en la performance de 100 metros libres en natación al presentarse en muy malas condiciones físicas y firmar un tiempo muy superior a la media. Excedido de peso, el nadador africano llegó ocho segundos después de sus rivales, en lo que era incluso la peor serie de todas, de apenas tres nadadores. Puso un tiempo de 1:04.95
En total, Habte quedó 17 segundos atrás del mejor clasificado de las series de 100 libres, el aaustraliano Kyle Chamlmers, que paró los relojes en 47.90.
Habte hizo recordar a Eric Moussambani, nadador de Guínea Ecuatorial, que representó a su país en los Juegos Olímpicos de Sindey 2000 con idéntico resultado, aunque con un tiempo 50 segundos peor que Habte. Tan mala fue su actuación -se acalambró en plena prueba y pareció que se ahogaba- que todo el mundo habló de él y se transformó en un símbolo del espíritu olímpico.
La participación de Moussambani y Habte en la misma piscina que los grandes del mundo se explica por el criterio de universalidad del COI, que incluye deportistas que no tienen marcas de clasificación para que el mundo entero esté representado.