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El nuevo parque Jagüel: un proyecto que rescata la tradición y combina modernidad

Tras un año de remodelaciones y ampliaciones, el histórico espacio de Maldonado abre este viernes con nuevos juegos y más servicios

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28 de diciembre de 2018 a las 05:03

Los dedos en la Parada 1 de la playa Brava, el puente de la Barra, Casapueblo en Punta Ballena. Todos son reconocidos íconos de Punta del Este que aparecen en las postales que les venden a los turistas en la famosa avenida Gorlero.

El oso, la serpiente, las jirafas, el perro salchicha, el gusano, el elefante o el gorila. Los animales del parque Jagüel también son clásicos del balneario.

Antes de los videojuegos, de los playstation, de las computadoras y los celulares, estaba el parque Jagüel: el paseo para la familia que vacacionaba en Maldonado.

Muchos guardarán recuerdos de veranos paseando por el gran parque. Otros harán memoria de las tardes de invierno recorriendo el puente de madera, utilizando los juegos o haciendo un pícnic en familia sobre el pasto. Jóvenes y adultos tal vez coleccionen algunas diapositivas de sus versiones pequeñas posando junto a las enormes estatuas.

Los años pasaron, el espacio se deterioró, los juegos se rompieron y adiós fauna. El espacio quedó abandonado. A la zona de monte se dejó de poder ingresar y había troncos tirados, mucha basura.

Tras un año de obras de remodelación, este verano niños, adolescentes y familias podrán disfrutar de un espacio nuevo que no pierde la esencia que lo transformó en un clásico del principal balneario del país.

Un retorno a la tradición

El proyecto que surgió hace dos veranos está comandado por Ruben Pérez, director de Espacios Públicos de la Intendencia de Maldonado. Y hay un equipo grande detrás en el que trabajaron carpinteros, sanitarios, arquitectos hasta cuidadores del parque, un ingeniero agrónomo y dos paisajistas.

La idea partió de una necesidad de recuperar el área destruida. “Hay que hacer un proyecto y hay que mejorar todo desde cero. Y a la vez, modernizar un poco. Igualmente mantuvimos los animales de fibra: el mono emblemático, que todavía no está pronto, pero vamos a inaugurarlo más adelante", contó Lorena Molina, paisajista del proyecto.

La palabra Jagüel indica el lugar donde tomaban agua los caballos. Con esta idea buscaron rescatar el espíritu del nombre y tratar de volver a contar con espacios con agua.

Para ello se encauzaron cañadas aprovechando el desnivel del terreno. Hicieron un par de tajamares para generar lagos. El agua y la plantación de vegetación nativa fue suficiente para atraer a mucha fauna. Comenzaron a aparecer diversas y múltiples aves, ranas y otros seres vivos.

La idea fue tratar de cambiar todo el arbolado, sobre todo los eucaliptos que no ayudaban. Muchos de estos árboles estaban podridos y en peligro de derrumbe. El eucalipto no deja crecer el césped, consume toda el agua y empobrece el suelo.

Ahora la variedad de vegetación es amplia. Se plantaron liquidámbars, robles, cipreses calvos. Hay tilos, ceibos, ibirapitás y jacarandás. También se pusieron plantas de bajo mantenimiento como lavandas y gramíneas.

Emblemáticos y modernos

La esencia del parque no sólo vive en los juegos de madera, sino en el concepto de gran parque para disfrutar en familia.

Hay de todo. Juegos para niños, juegos para adolescentes, juegos para adultos. A los juegos más rústicos, de madera, les sumaron una cantidad de juegos modernos, interactivos, musicales e inclusivos. Y los juegos más tradicionales como las hamacas, toboganes y subibajas siguen estando.

Las instalaciones de madera las diseñaron entre las dos paisajistas, Molina y Viviana Lichner, y fueron construidas por carpinteros uruguayos.

Los animales de fibra de vidrio fueron restaurados. 

Más adelante habrá un espacio con tres toboganes grandes (de 14 metros de largo) que podrán utilizar tanto adultos como niños.

Otra novedad es que el nuevo parque es totalmente accesible. Hay rampas para que las personas en silla de ruedas puedan desplazarse alrededor de todas las áreas.

También se colocaron baldosas direccionales para los ciegos; la idea es tratar de guiarlos por las diferentes zonas del establecimiento.

Ahora cuentan con red de saneamiento, se hicieron más baños y tienen un nuevo sistema de riego. La ampliación es grande y se nota. Pasaron de ocho a 18 hectáreas. Hay más espacios para puestos de comida, dos amplios estacionamientos, uno en cada entrada, y una explanada que se va a utilizar para realizar eventos. 

La seguridad es importante para la conservación del nuevo proyecto que se gestó. El cuidado de las instalaciones y el predio quedan, como siempre, a orden del público, pero para asegurarse el mantenimiento y evitar un nuevo deterioro, contarán con vigilancia las 24 horas, con tres garitas en el centro del terreno.

Además, todo el predio está alambrado. Se cerró por cuestiones de seguridad y mantenimiento para que no fuera de libre tránsito a cualquier hora. A partir de que sea inaugurado este viernes habrá un horario de apertura y un horario de cierre. Una vez cerrado al público, solo quedarán los guardaparques para custodiar. Pero la entrada seguirá siendo gratuita.

"En la medida que veamos el uso del parque se irán agregando o quitando cosas. Tampoco es que se va a entregar y se va a terminar. La idea es que va a tener mantenimiento permanente”, comentó Lichner.

Las autoridades están evaluando la posibilidad de cerrarlo al menos una vez a la semana, aunque sea en invierno, para darle un respiro al parque.

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