Quince años atrás, en el otoño de 2001, un agro mucho más concentrado en la pecuaria enfrentaba una emergencia sanitaria con la llegada de la fiebre aftosa. Fue una crisis de demanda. Lo que siguió para Uruguay fue muy duro.
El peor golpe para el agro desde la aftosa en 2001
Pérdidas en el motor de la economía, por las excesivas lluvias, superan los US$ 200 millones



