Satán arrepentido
Pero, antes de llegar al espacio, el satélite debe pasar por una serie de pruebas. Algunas de ellas serán realizadas en Uruguay, como la de vacío térmico, mientras que otras se certificarán en California a través de Cal Poly, por ejemplo, las de resistencia a vibraciones al azar. De cumplir con todos los requisitos, el Antel-SAT viajará a Rusia, donde antes de fin de año será transportado en cohete a una orbita heliosincrónica.
Pero, ese cohete no es uno cualquiera. El Dnepr forma parte del grupo de misiles nucleares conocidos como SS-18 Satán de la antigua URSS, que fueron aprovechados con fines comerciales luego de la firma del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas, tras el fin de la Guerra Fría.
Ahora es un taxi de más de 34 metros que se dedica a transportar en un mismo viaje desde grandes
satélites de comunicación privados hasta satélites universitarios aún más pequeños que el uruguayo, administrado por la empresa con capitales estatales
Kosmotras.
Con la puesta en órbita del Antel-SAT, Uruguay se unirá a la lista de países latinoamericanos que en los últimos meses
han lanzado o están preparando el lanzamiento de un satélite nacional. Según Alicia Cuba, gerente de Innovación de Antel, más que una moda, este “es un camino que todas las universidades tratan de transitar, por ser un trayecto validado para obtener conocimiento y generar capacidades”.
Uruguay ya está en ese camino, rumbo al espacio.
En números
US$ 695.000 es el costo total del proyecto, incluido su diseño, construcción y operación. Una vez terminado, entre agosto y setiembre, será puesto a prueba por Cal Poly y, de recibir las certificaciones requeridas, viajará a Rusia, desde donde será trasladado al espacio dentro de un cohete ruso.
17 misiones realizó el Dnepr, el cohete que transportará al Antel-SAT, desde 1999, poniendo en órbita a 62 satélites, según la última actualización de la
página web de Kosmotras, la empresa rusa que brinda el servicio. Una vez en el espacio, el Antel-SAT desplegará sus antenas y quedará orbitando la Tierra a 600 kilómetros de distancia.