Una barcaza flotante fondeada e la isla de Portland, ubicada en el sudoeste de Inglaterra, será el destino de los solicitantes de asilo dispuesta por el gobierno británico.
La semana pasada, el Bibby Stockholm fue sacado de un dique seco del puerto de Falmouth, tras una remodelación que le permitirá dar alojamiento a 500 personas.
Quienes sean destinados a ese espacio deben ser hombres y solteros y las autoridades podrán dejarlos allí durante los próximos 18 meses.
La barcaza Bibby Stockholm será remolcada desde el puerto de Falmouth hasta la isla de Portland en los próximos días. Un corresponsal de la BBC visitó Portland para dar cuenta de cómo recibieron la noticia los residentes de la isla, muchos de ellos vinculados con las fuerzas armadas o el servicio penitenciario.
La población es de alrededor de 13.000 habitantes y la isla tiene apenas 6 kilómetros de largo por 2,4 de ancho y se encuentra en el canal de la Mancha. Está cerca de Weymouth, un sitio turístico en sur del condado de Dorset, y se conecta con Inglaterra a través de un puente. Está claro que, los solicitantes de asilo, mientras esperan una respuesta, van a vivir literalmente aislados.
El suelo de Portland es de piedra caliza, con lo cual su territorio está plagado de agujeros. El Ministerio de Defensa utilizó esas piedras para hacer fortificaciones, bases navales y cárceles. En algún momento, para aliviar el hacinamiento de las prisiones, el gobierno envió un buque donde alojaron a 400 presos. Eso se prolongó por ocho años.
El Bibby Stockholm, la barcaza que alojará a los migrantes, será el nuevo buque que se fondeará en Portland. Es el último plan del gobierno para "detener los botes" con migrantes que buscan llegar a territorio británico y disuadir los peligrosos cruces de canales.
El Ayuntamiento de Dorset recibirá más de US$ 2.220.000 durante los 18 meses que se prevé estará la embarcación en el puerto. Ese cálculo se basa en un estimado de US$4.500 por cada cama, advierte el enviado de la BBC. Adicionalmente, pondrán a disposición del Ayuntamiento unos US$ 493.000 para financiar el apoyo y las actividades de sus residentes.
La concejala Laura Beddow, cree que Portland es el lugar equivocado para ubicar una barcaza, aunque admite: "Estamos en una posición en la que tenemos servicios legales que debemos proporcionar".
El Ministerio del Interior afirma que el buque aliviará la presión sobre el sistema de asilo.
Sin embargo, ha acumulado oposición de una amplia variedad de voces y todavía hay esperanza de que se pueda presentar un recurso.
La gente del lugar está preocupada por la llegada de estos 500 varones solteros que estarán hasta 18 meses. Richards, un habitante de Portland, dice: “¿Qué van a estar haciendo? ¿Deambulando? No sabemos qué van a hacer, a dónde van a ir o con quién se van a mezclar. ¿Van a estar involucrados en tráfico de drogas? Es algo que no necesitamos".
"Tienen que ir a alguna parte", dice Kathy Smith, "pero para que una barcaza venga aquí... nuestra infraestructura en la isla es muy limitada. Tenemos una vía de entrada y una de salida. Tenemos problemas para conseguir citas médicas. ¿Tendrán prioridad?".
Las mismas preocupaciones se repiten en pancartas que despliegan en protestas, se amplifican en grupos de Facebook y se transmiten durante una feroz reunión pública. Representantes de los consejos de la ciudad, del condado, del Sistema Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) y la policía de Dorset se enfrentan a residentes enojados, unidos en un enlace de video por funcionarios del Ministerio del Interior.
Aunque ya se sabe que la llegada de la barcaza es un hecho, en Portland hay muchas preguntas y no hay respuestas del Ministerio del Interior. Lo que sí informaron oficialmente es que todos los solicitantes de asilo han pasado la evaluación inicial y han sido cotejados con las bases de datos de la policía y de inmigración.
Los funcionarios también informaron que los 500 hombres tendrán que estar registrados con médicos de cabecera en el área. Eso llevó a un hombre a decir: "Si vamos a nuestro centro de salud y está abarrotado de solicitantes de asilo, nos darán una patada de regreso. Ni siquiera pueden darnos atención médica adecuada ahora. Es repugnante y deberían avergonzarse".
Según la BBC, se advierte que “entre estas preocupaciones hay indicios de prejuicio y destellos de racismo. Algunos quieren hacer puntos mucho más amplios”. Un hombre dice: “Estas personas no son refugiados. No vienen de un país devastado por la guerra, son inmigrantes económicos. Deberíamos estar primero”.
El grupo Stand Up To Racism (Hazle frente al racismo) está haciendo su propia campaña: "Refugiados bienvenidos: No a la barcaza prisión", instando a centrarse en la política y no en las personas.
(Con información de agencias)