26 de agosto de 2022 12:00 hs

El precio de las materias primas se ha ajustado, el precio del ganado para faena ajustó a la baja, y sin embargo el de las categorías vinculadas a la cría está más firme que nunca y marcó el mayor valor en dólares de la historia. Y no fue solo esa categoría, en general el ganado de reposición y cría está en su mayor valor de la historia.

En particular, el precio del ternero, que durante varios años se movió en torno a los US$ 2 por kilo vivo, sostenido por la exportación en pie, ha consolidado para esta primavera precios superiores a los US$ 3 por kilo, récord absoluto en la historia de Uruguay. La convicción de que la ganadería está en una etapa nueva mucho más dinámica y pujante empieza a permear. 

Lo que antes era un buen precio de terneros en US$ 400 por animal de 200 kilos ahora supera los US$ 600. La vaca de los terneros de oro también se valoriza y se han vendido en remates por pantalla vientres a precios superiores a los US$ 1.000.

Como anticipo de la zafra de reproductores no podría darse una mejora antesala. Pero además es un signo de que hay un cambio de expectativas que consolida transformaciones ocurridas en la post pandemia, específicamente en 2021 y 2022, dos años de transformaciones aceleradas de intensificación que se ven consolidadas por estos precios excepcionales en términos históricos, pero lógicos a partir de que se consolida un precio de exportación cercano a US$ 5.000 por tonelada y de una fluida transmisión de ese precio a los eslabones de la cadena cárnica, llegando ahora a la cría.

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Respecto a un año atrás el precio de los terneros está 40% más en dólares, un ascenso que es acompañado por otras variables del sector cárnico y que se da aún cuando hay mucha preocupación por un tercer año Niña que puede significar una primavera y verano secos. 

Valores de referencia.

Demanda china y cambios

Durante buena parte de la década pasada los precios el ternero se sostenían apenas por encima de los US$ 2 por cabeza, en base a la exportación en pie. Los productores dejaron de castrar a los terneros para cumplir las condiciones de los compradores musulmanes y la industria protestaba y encargaba estudios para reclamar algún tipo de límite a la salida de terneros y novillitos en barco a Medio Oriente. 

Los buenos precios que se empezaron a obtener por la carne exportada en 2019 cuando la Fiebre Porcina arrasó con la producción de cerdos de China, empezaron a generar un cambio. Los invernadores al vender su ganado adulto gordo podían pagar precios crecientes y el ternero pasó de esos US$ 2,20 arbitrados por la venta en pie, a un precio mayor dirimido en el mercado interno. Por otro lado, los aumentos en la oferta de ganado gordo que antes provocaban fuertes descensos de precios ahora ocurrían en un marco estable. La industria precisaba satisfacer la demanda de China y el volumen le interesaba más que el margen individual. Esto se vio parcialmente interrumpido por la pandemia y los problemas logísticos del 2020. 

Pero a partir de 2021 se desataron los cambios que se expresan en el presente. Un inédito precio del ganado gordo se interpretó inicialmente como un cambio tal vez coyuntural, por ejemplo cuando Brasil fue excluido de China por dos casos accidentales de vaca loca. Pero Brasil volvió a exportar a China y los precios muy firmes se han sostenido. Más allá de que en los últimos dos meses el precio de exportación ha corregido algo a la baja, de US$ 5.500 a US$ 5.200 por tonelada, los invernadores y engordadores de corral se sienten más confiados en poder pagar precios mayores  y este agosto marcó precios muy por encima de los US$ 3 como promedio por los terneros, que además son animales que ya tienen un volumen corporal importante y están por cumplir un año de edad. 

El fuerte aumento de la faena demoró en trasladarse en una mejora del precio de la reposición, pero finalmente ese momento ha llegado y está en condiciones de potenciar los buenos coeficientes reproductivos de los últimos dos años.

Valores de referencia.

El criador, un malla oro especial

Veremos una Expo Prado exuberante y a continuación una zafra de toros que probablemente sea, siguiendo al ternero, la mejor de la historia.

Es un cambio que tiene un fuerte impacto social. Los productores criadores son miles pequeños y medianos en su gran mayoría dispersos en los campos naturales que muchas veces tienen menos potencial de producción. 

El alto precio del ternero valoriza a las terneras y a todas las categorías de hembras que en otros tiempos tenían una brecha de precios mayor con los machos,  y lleva a un cuidado mucho más esmerado en categorías que antes pasaban penando los inviernos sin pasto y perdiendo peso, y que ahora reciben un trato acorde a una nueva realidad productiva y a la lógica del bienestar animal. 

Se acelera la recría, baja la edad al primer entore y una vaca en edad temprana pasa a ser una fuente valiosa de animales, como nunca antes. Por eso la vaca de cría ha llegado a valer más de US$ 1.000, una cotización que probablemente se normalice, porque hoy representa menos que el precio de menos de dos terneros.

La previsible consecuencia es que también el precio de la ternera hembra se mantiene este año muy por encima de los precios del año pasado y ha cruzado por primera vez este año la referencia de US$ 3 por kilo.

Precio de la ternera.

Tres millones de terneros

El año próximo será récord en producción de terneros, la producción cruzará los 3 millones y seguirá de largo. Los precios están dando un estímulo sin precedentes. La eficiencia reproductiva empieza a subir. En una superficie estable o levemente descendente la ganadería empieza a generar más producción. 

Respecto a los precios, cabe preguntarse hasta donde pueden llegar. 

Si se normalizara un precio de exportación de US$ 5.000 por tonelada, es no ilógico pensar que el ternero se sostenga muy cerca de los US$ 3 y la cría se siga transformando con un impacto enorme sobre pequeños y medianos productores del interior profundo de Uruguay.

Mientras las lluvias acompañen, la firmeza de estos precios es muy poco probable que se revierta. Porque en relación al precio del novillo gordo, el ternero no está caro, aún con una mejora de precios relativos en los últimos dos meses. 

Las relaciones “normales” por las cuales un kilo de ternero debe valer entre 20% y 30% más que un kilo de novillo gordo todavía no se han alcanzado.  

Mientras el mercado de China mantenga la firmeza que con leves variaciones ha mantenido en los últimos cuatro años, la revolución que la ganadería ha tenido en estos últimos tres años seguirá trayendo agradables sorpresas. Por ejemplo entores que aún en años Niña superan el 80% de preñez, una meta lógica para la actividad reproductiva del rodeo del próximo verano.

Precio del ternero.

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