Dilma Rousseff ganó porque era la candidata del presidente Luiz Inãcio Lula da Silva, que tiene más de 80% de popularidad, según las encuestas hechas en Brasil. Lula fue el Fran factor de esta elección, ya que él mantuvo la estabilidad de la economía a la que se llegó durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, se benefició con la gran circulación de dinero que hubo en el mundo durante sus dos mandatos y profundizó firmemente los programas de inclusión social, que sacaron a millones de personas de la miseria. Dilma, entonces, venció porque era la candidata del continuismo. La oposición, en tanto, consiguió una fabulosa votación con 44 millones de votos, pero no tuvo discurso ni propuesta para contraponer a la fuerza de Lula.