Durante septiembre y octubre de 2021, Deloitte encuestó a más de 2000 ejecutivos de alto nivel en 21 países para determinar las preocupaciones y acciones de los líderes empresariales y las empresas en lo que respecta al cambio climático y la sostenibilidad ambiental.
Aproximadamente dos tercios de los ejecutivos de cuentas (79%) aseguran que sus compañías están muy preocupadas por el cambio climático.
La mayoría (79%) de los directores de experiencias (CxO, por sus siglas en inglés) a nivel global cree que el mundo se encuentra en un momento decisivo en lo que respecta a la respuesta frente al cambio climático. Además, el 88% de ellos son optimistas con respecto a que, con una acción inmediata, el mundo puede frenar los peores impactos para el planeta.
De hecho, según los datos elaborados por Deloitte, casi todos los encuestados (97%) indicaron que sus empresas ya se han visto afectadas, negativamente, por el cambio climático, y aproximadamente la mitad señaló que sus operaciones fueron impactadas por el mismo motivo (la disrupción de los modelos comerciales y de las cadenas de suministro en todo el mundo es un ejemplo de ello).
A su vez, el 81% asegura haberse visto afectado de manera personal, por un evento climático (como calores extremos, tormentas catastróficas o incendios forestales) en los últimos 12 meses.
Además, perciben una mayor presión para actuar por parte de los grupos de interés, incluidos los reguladores, accionistas, consumidores y empleados.
Manos a la obra
A nivel global, las empresas están actuando. Dos tercios de los ejecutivos entrevistados por Deloitte dijeron que sus organizaciones están utilizando materiales más sostenibles y aumentando la eficiencia del uso de la energía; más de la mitad ha adoptado maquinaria, tecnologías y equipos de bajo consumo o respetuosos con el medio ambiente; y la mayoría está reduciendo, de manera intencional, los viajes aéreos y capacitando a sus empleados sobre sus acciones climáticas y su impacto.
No obstante, es menos probable que las empresas implementen acciones que demuestren que han integrado las consideraciones climáticas dentro de sus culturas organizacionales y que tienen la aceptación y la influencia del líder senior para lograr una transformación significativa.
Además, los CxO continúan luchando con los costos a corto plazo que representa la transición hacia un futuro con bajas emisiones de carbono. Los cinco beneficios de las estrategias climáticas con la calificación más baja, citados ellos, fueron: ingresos por negocios nuevos y ya establecidos, valores de activos, costo de inversión y márgenes operativos.
Las organizaciones luchan por implementar acciones que demuestren que han integrado las consideraciones climáticas en su cultura y que tienen la aceptación y la influencia del líder para lograr una transformación significativa.
En este marco, la encuesta reveló que existe un grupo de organizaciones líderes, el 19% de la muestra, que han implementado al menos cuatro de cinco acciones de sustentabilidad “inquebrantables”, así como organizaciones rezagadas (aquellas que han implementado una o ninguna de estas acciones).
Las organizaciones líderes en temas de clima persiguen el futuro con un propósito. Están más preocupados, son más activos y es más probable que vean los beneficios de sus estrategias climáticas.