Esta semana hablé con Matthew Weiner sobre la sorprendente, deprimente y en ocasiones muy divertida temporada de Mad Men que terminó el domingo pasado. Adopté la misma estrategia que usé cuando hablé con él antes que la temporada iniciara –esto es, evadir preguntas sobre el futuro, sabiendo que el famosamente reservado showrunner probablemente no diga mucho sobre la nueva cuenta de cigarrillos de Peggy o los resultados del segundo viaje de LSD de Roger.
En su lugar, le pedí a Weiner que describiera qué estaba pasando por las cabezas de Don, Peggy y Joan cuando tomaron sus cruciales decisiones esta temporada.
Uno de mis colegas observó que en esta temporada hay cierto desbalance entre felicidad y éxito. ¿En el mundo de Mad Men se necesita ser infeliz para tener éxito?
Freud definió la felicidad como la habilidad para trabajar y amar. Y, por supuesto, el éxito en una relación es un tipo de éxito. Don es alguien que sabemos que siempre quiere trabajar cuando las cosas están mal. Es algo que siempre está para él y lo prefiere antes que todo. Pero al concentrarse en este otro aspecto –su relación con Megan– fue definitivamente en detrimento de su ambición.
¿Cuándo piensas que Don ganó de nuevo su ambición?
Creo que estaba viviendo en la fantasía de tener su vida laboral y amorosa superpuestas en una forma que nunca esperó; Megan era la persona a la que recurría en el momento en que las cosas se ponían aburridas en el trabajo. Y cuando ella renunció fue algo difícil de manejar. En el episodio 9, él trata de volver al trabajo y ve que hay caballos nuevos que corren más rápido que él y trata de aparejarse. Y luego en el episodio 10, vuelve a casa y Megan arroja el plato a la pared y dice “solías amar tu trabajo”. Él de alguna forma siente el fuego que se prende debajo de él. Y vuelve de forma triunfal con su discurso de la campaña de Jaguar. Pero su victoria es turbia. Y creo que él se da cuenta de que su ambición es tal, que cualquier logro nunca será suficiente.
Ese es el punto al que llega durante su discurso con Dow, ¿no es así? Parece como si él dijera que hay un vacío en el éxito, que una persona ambiciosa no puede nunca alcanzar la satisfacción plena.
Exacto, dice que la felicidad es ese momento previo a necesitar más felicidad. Esa no es una forma de pensar muy saludable. Sé que lo vendió de manera magistral y la audiencia se distrajo por la increíble actuación de Jon Hamm y su excelente dirección en ese episodio. Pero las palabras que él dijo eran extrañas.
Hablando de los sacrificios que uno hace en nombre de la ambición, tal vez el momento más controversial de esta temporada fue cuando Joan aceptó la propuesta indecente de Jaguar. ¿Por qué tomó esa decisión?
Me sorprendí un poco por los cuestionamientos de la gente, sobre si esto fue algo que concuerda con su personaje. Creo que ella demostró un costado extremadamente pragmático. Tanto en lo negativo como en lo positivo. Vivir con el hombre que la violó porque es doctor y ese era su sueño. Vivir con el hecho de que ella no está siendo cuidada económicamente. Todas esas fantasías que tenía no se están cumpliendo y está adaptándose pragmáticamente a todo eso. Ella es una persona que resuelve los problemas de una manera inconvencional.
¿Si este es el tipo de decisión pragmática que Joan toma, por qué declinó la propuesta de Roger de mantener económicamente a su hijo?
Creo que su relación con Roger ha concluido. Ella no quiere lo que implica esa propuesta. Tratamos de hacerlo lo más claro posible. Ella no quiere su dinero o su participación. Eso implicaría que Roger volviera a su cama.
¿Piensas que Peggy necesitaba irse de la firma para obtener el respeto que ella sentía que merecía?
Freddie se lo dice: allí ella siempre sería vista como la secretaria de Don. A esto se suma el hecho de que ella y Don sean emocionalmente cercanos. Así es imposible que la situación resulte de la manera que quiere. Este es una de esos momentos donde, le guste o no al público, los personajes se comportan como el tipo de personas que son. Esto es lo que nosotros creamos y lo que tuvo que suceder.