Toro Angus
undefined La raza más vendida fue Angus, que además registró el promedio más alto La raza más vendida fue Angus, que además registró el promedio más alto
L. Farías (Archivo)
Liderazgo de Angus
Uno de los datos del balance de la zafra que más llamó la atención fue que por primera vez la raza Aberdeen Angus fue la que más toros vendió y también fue la que obtuvo el precio promedio más alto, aunque con una diferencia escasa respecto a la tradicional raza Hereford.
En total se comercializaron 2.597 toros Aberdeen Angus, en sus variedades negros y colorados, que promediaron US$ 2.884. La segunda raza más vendida fue Hereford, que comercializó 2.300 toros a US$ 2.881 de promedio. Entre ambas razas de origen británico sumaron 88,9% del total de toros vendidos en el período de negocios.
Al mismo tiempo, se observa un porcentaje muy menor de toros de otras razas. La tercera más vendida fue Braford, que colocó 299 toros (5% respecto al total) a un promedio de US$ 2.895, la cotización promedio más elevada del período. La cuarta raza que más toros vendió fue Brangus, que colocó 188 (3%) toros a US$ 2.780 de promedio.
Las razas Charolais, Limousin, Limangus, Normanda, Red Poll, Shorthorn y Brahman sumaron 124 toros comercializados, a un precio promedio que se ubicó en US$ 2.290.
Una vez más el precio promedio más alto de la zafra se logró en el
remate conjunto denominado Los Novilleros. El domingo 4 de octubre las cabañas Carablanca –de Germán Morixe–, Las Anitas –de J. Ernesto Alfonso e Hijos– y Santa Inés –de Alberto Pereira Micoud– comercializaron 43 Hereford a un precio promedio de US$ 4.883, cifra 70% superior a la de toda la zafra.
El departamento de Durazno, seguramente por su ubicación estratégica en el centro del país, volvió a ser el escenario donde más toros se comercializaron. En la zafra 2015 remataron en Durazno 17,7% del total de toros vendidos en la zafra.
Tacuarembó fue el segundo departamento donde más reproductores se remataron (16,1%) y el podio lo completó Cerro Largo (10,3%).
Las perspectivas
La cría es el primer eslabón de la cadena de la carne y es allí donde se generan las principales dudas del sector. Como se mencionó anteriormente, la sequía perjudicó el estado de los rodeos en gran parte del país y gran parte no se recuperó aún, lo que hace prever índices de preñez y pariciones inferiores a las de años anteriores. Y si se tiene en cuenta la vieja lógica de la economía que a menor oferta mayores precios, se podría esperar una valorización de los terneros, que a esta altura del año ya cotiza 3,5% más que en noviembre del año pasado.
En cuanto a la carne vacuna, se estima que el año 2015 cerrará con exportaciones equivalentes a US$ 1.500 millones, la faena será entre 5% y 6% superior a la de 2014 y si el ritmo se mantiene el año calendario cerrará con una faena de 2,2 millones de cabezas, aproximadamente.
Al mismo tiempo las exportaciones en volumen serán 6% o 7% superiores y el precio promedio por tonelada se ubicará un poco por debajo del conseguido el año pasado en dólares corrientes.