Luis Suárez, que espera solo de cara al arco, recibe un centro en el segundo palo y con el golero vencido, pero cabecea afuera, cuando tiene todo el tiempo del mundo para mandar la pelota al fondo de la red. Gastón Ramírez ejecuta un tiro libre, similar al que terminó en el 1-0 ante Emiratos Árabes, y la pelota se estrella en el travesaño. El mismo Ramírez le entra a la pelota casi al borde del área así como viene, pero se encuentra con las manos del golero que se transforma en héroe. Edinson Cavani llega hasta el fondo, engancha, deja a uno por el camino y remata al arco, sin precisión ni fuerza, entonces un zaguero rechaza. Ahora sí: Abel Hernández entra para cambiar el partido en el segundo tiempo, pisa el área, desarma a un zaguero, busca el arco y otro defensa salva en la línea. Había más opciones, fuera del libreto de los goleadores: córners, la pelota deriva al segundo palo, donde espera Sebastián Coates, que la empuja al arco con el pie y un defensa despeja en la línea. Ya está. Queda un solo camino para los celestes, aceptar la derrota y esperar que se repita la tendencia de los últimos años, en los que se transformó en especialista en la eliminación de los anfitriones.
Esta vez no era para vos
Uruguay tuvo una tarde para el olvido, falló goles, defendió muy mal, le faltó suerte y se quedó sin resto para pelear el triunfo ante Senegal